Triste noticia. Acabo de descubrir a través de la red que el bajista de entre otras The Cotton Soeterboek Band, el holandés Win den Boer, una de esas bandas que con su disco del año pasado me hicieron pasar tan buenos ratos, falleció de un ataque al corazón el pasado tres de septiembre con tan sólo 44 años. El nuevo disco que la banda íba a comenzar a grabar tras Twisted, de momento queda postergado. Con un pasado metálico en su Holanda natal en grupos como Aggressor o Abyss, con los años y su estancia en América el rock de los sesenta y setenta se convirtieron en la música de su vida. Las otras bandas dónde solía tocar "Silver Dollar" y "4 Four the road" eran mayormente bandas donde el alto bajista rendía tributo a sus héroes musicales a través de versiones de Lynyrd Skynyrd, The Doors, Cream o The Allman Brothers band.
Un par de videos homenaje a este hombre uno de los "Cotton" y el otro con una de sus canciones favoritas a modo homenaje colgado su amigo el guitarra de 4 Four the road Mark Boninsegna, Tuesday´s Gone. Descanse en paz.
El clima hace presagiar que el otoño está a la vuelta de la esquina, una época por otro lado perfecta para leer. En este sentido confesar que voy a caer en la famosa trilogía de la que casi todo el mundo habla, y es que después de unas cuantas biografías moralmente poco recomendables Mötley, Ronnie Wood o el difunto Errol Flynn y ante la insistencia de lo absorbentes que son los libros de otro difunto el sueco Stieg Larsson sobre todo por parte de mi suegra, que incluso ha acudido a conferencias maratonianas sobre los libros en cuestión pues toca adentrarse en la novela negra escandinava. Se aceptan opiniones de los que ya hayan leído los libros, pero no "spoilers".
Para cuando haya terminado las 665 páginas del primer volumen, las 749 del segundo y 854 del tercero, prometo volver a las biografías de seres degenerados.
Es posible que para entonces este libro que se publica en inglés el 1 de octubre, y que no es otra cosa que una autobiografía de "The madman" sea publicada en castellano viendo el éxito que han tenido libros como "Trapos sucios". Si alguien está en Londres a principios de octubre puede que incluso el mismo Ozzy te firme una copia en su visita a la capital del Reino Unido para promocionar semejante obra. Alguien duda de que será puro entretenimiento. El propio Ozzy comentaba recientemente: "Toda esta locura me atormenta. Tomé combinaciones letales de alcohol y drogas durante treinta jodidos años. Sobreviví a un impacto directo con un avión, a sobredosis suicidas Incluso he sido acusado de intento de asesinato.
Después casi muero tras pasar un bache conduciendo un puto quad a dos millas por hora. La gente me pregunta qué hago todavía vivo, y no sé qué decirles".
Ya se preveía que el mes de septiembre vendría cargadito, pero es que al lanzamiento ya previsto a principios de mes de los Black Crowes, se le han unido antes de tiempo y vía las ya famosas filtraciones a través de Internet discos como "God & Guns", "Anomaly" o "Backspacer" y a punto de llegar están el nuevo discode Alice in Chains y el directo de de Buckcherry que no me extrañaría estuvieran disponibles a través de la red esta misma semana. Sí a esto le sumamos recomendaciones varias a través de blogs, más algún material que te dejan los amigos, caso del disco del que toca hablar unos desconocidos hasta hace un par de semanas y por supuesto mucho menos conocidos que todos los anteriormente mencionados, podríamos decir que los lanzamientos no dan tregua.
Cuando me dejaron el disco de "Black Water Rising" lo primero que me llamo la atención fue la portada, a la que colocaría inmediatamente en la categoría de "parecidos razonables" con el mítico disco de heavy hispano "Duro y potente" de los Banzai , banda líderada por el siempre simpático Salvador Dominguez y por un tipo al que con excepción de esta obra nunca trague José Antonio Manzano. 25 años los que van de 1984 a este 2009 separan estas dos portadas.
En cuanto a la música de BWR no podríamos tildarla de original, es hard rock con influencias de bandas como Black Sabbat, Soundgarden, Black Label Society, toques de Anthrax, Queens o incluso cierto tono de angustía made in Alice in Chains, un cóctel de sabores conocidos desde luego pero es agradable escuchar un disco reciente que de principio a fin este dominado por la energía, riffs poderosos, guitarras por momentos densas en otros plenamente heavys, una base rítmica como una apisonadora en muchos momentos y unos coros muy bien construidos adecuándose a cada tema. Mejor la primera parte del álbum que no la segunda donde los temas están menos conseguidos, pero buena muestra de lo hasta aquí expuesto está en el tema que abre el disco "Mirror", o su primer single "Brother go on" un tema algo más comercial que el resto pero perfecto para introducirse en la música de estos cuatro neoyorquinos.
Apenas cuarenta y cinco minutos donde destacaría temas como "Hate machine" que se inicía con un riff escuela Tommy Iommi, antes de dar un giro extraño hacía un sonido mucho más moderno y actual sin olvidarse de recuperar ese riff antes de lanzar con rabía por la boca del vocalista su odio a la máquina. "No halos" que se inicía con una introdución de blues en un tono muy bajo, para convertirse en una canción de hard rock donde la voz se vuelve melódica en los versos anteriores al estallido del estribillo. O "Sale on your soul" una de las canciones más cortas y accesibles, con voces sintetizadas y solo de guitarra en toda regla.
La última vez que había visto a lo hermanos de Castro fue a mediados de los ochenta en un abarrotado palacio de los deportes de Barcelona, eran sus días de gloria, discos como "Volumen brutal", "Metalmorfosis" o "En un lugar de la marcha" los habían colocado con toda justicia en lo más alto del panorama del "heavy" hispano. A partir de "Tierra de nadie" perdieron a mí entender parte de su chispa y me fui desconectando de la banda, aunque en el 2003 me hice con ese estupendo "Perversiones" como resistirse a un disco de versiones de bandas como Rainbow, GFR, Ted Nugent, MSG, Black Sabbat y compañía. Sus cinco primeros álbumes los sigo considerando discos esenciales en la historia del rock de este país y plagados de himnos de esos que uno gusta corear. El sábado por la tarde y casi por casualidad (me lo dijo mi mi mujer) me ví por segundo sábado consecutivo previo permiso de la informante e hija en un concierto que horas antes ni sabía que se íba a celebrar.
Eran las 00:30 cuando ante una gran cantidad de público salieron a escena los dos hermanos más insignes del rock español Carlos y Armando de Castro, para marcarse un concierto de dos horas y cuarto de duración. Donde sonaron temas de casi todos sus discos, incluso aquellos como "Desafío" o "Obstinato" que no gozaron de mucho éxito en su día. Son 29 años de carrera y lo que más me gustó es que se nota como siguen disfrutando en el escenario, especialmente un comunicativo Armando de Castro, con menos pelo que antaño pero igual de vital que hace dos décadas, disfruta como un loco tocando la guitarra y luego cumple en los temas que canta o hace coros, la mayor parte de las tareas vocales recayeron sin embargo en su hermano Carlos mucho más estático, quien cumplió a pesar de que la suya no es una gran voz. Sin duda se echa de menos la voz del "Sherpa" de largo la mejor voz del grupo en toda su trayectoría, pero este es un tema que para el 2010 ya está resuelto con la reunificación confirmada de los cuatro miembros originales, sus conciertos serán un canto pleno a la nostalgía de los ochenta.
El concierto se inició con la bonita "Se escapa el tiempo" para ir cayeron entre otras "El malo" "Cueste lo que cueste", "Anda suelto Satanás", "Te espero en el infierno", "Los rockeros van al infierno" donde intercalaron un par fragmentos de esas bandas que ellos siempre han reconocido admirar y que tienen como sus grandes influencias "You´ve another thig comin´" de los Judas y un "Highway to hell" de AC/DC que fueron recibidos con entusiasmo. Sin embargo los dos temas que más me llegaron fueron "Siempre estás allí" y " Cuerdas de acero", un placer poder cantarlas a pleno pulmón. Ni siquiera los problemas de sonido que surgieron en los bises cuando los bafles del lado derecho dejaron de sonar por espacio de unos diez minutos, pudieron deslucir el fin de fiesta con "Resistiré" e "Hijos de Caín". Como rezaban muchas camisetas esa noche "Larga vida al Barón".
Han pasado seis años desde "Vicious circle" probablemente el disco más flojo de los sureños y por momentos parecía que aquel sería el punto y final de la historia. Sin embargo, no ha sido así. A pesar de esa maldición que un día se instaló en el seno de la banda y que parece no terminar nunca, este mismo año nos dejaron el bajista Ean Evans (48) y el teclista original el gran Billy Powell (56) quedando a bordo Gary Rossingtoncomo último miembro original de la banda, no arrojan la toalla e incluso Powellestá presente en el álbum en los cortes que grabo antes de su muerte. Para los fans más puristas estos ya no son Lynyrd Skynyrd, opinión respetable y no exenta de parte de razón, pero uno prefiere verlo de otra forma. Una banda dos etapas distintas; la primera que llega hasta 1977 con el fatídico accidente de avión, y una segunda que va desde el reagrupamiento de supervivientes con el lanzamiento de "1991" hasta la actualidad con todos esos cambios de formación en muchas ocasiones obligados por trágicas circunstancias. Y en esta segunda época sin alcanzar el esplendor de los setenta ha habido una serie de discos que han mantenido bastante bien el tipo, el mencionado "1991" o "The last rebel" sin ir más lejos. Con LS sucede lo mismo que con otros dinosaurios como por ejemplo los Rolling Stones, pueden seguir sacando discos en ocasiones más acertados en otras no tanto, pero sus fans al final lo que queremos es que sigan ahí, la frase para definirlo podría ser "viejos pero vivos" que vuelvan a girar alrededor del mundo avasallándonos con sus clásicos de toda la vida. Todos sabemos que cada nueva gira supone la inclusión en el repertorio de tres o cuatro temas nuevos que no desentonen en medio de semejantes gemas como atesoran estas bandas. Acaso los Stones tocan cada noche "Sad, sad, sad", "Rock in a hard place" o "Mixed emotions" o estas fueron canciones efímeras en el repertorio, lo mismo sucede con Lynyrd Skynyrd se suceden las giras y del repertorio desaparecen "Smokestack lightning", "Backstreet crawler" o "Born to run" que son sustituidas por temas de su material más reciente, manteniendo intacta la base de clásicos que todos tenemos en mente.
En cuanto a "God & guns" me parece un buen disco, con algunos peros, hay canciones que me suenan demasiado AOR hecho de menos algunas guitarras menos domesticadas, no es que "Simple life", "That Ain´t my America" o incluso "Comin back for more" un tema que no se porqué me trae a la cabeza a Bon Jovi sean malos cortes, son canciones de poco más de tres minutos, que me suenan demasiado limpias . Un medio tiempo como "Southern ways" más allá de que sirva de tributo asimismos con una progresión de acordes extraída de "Sweet home Alabama" en algunas frases la voz y melodía me suenan muy "Mr Big". Mejores me parecen desde luego "Little thing called you" o "Storm" con un espíritu más southern rock. Ese single bien escogido de poderosas guitarras "Still unbroken" o "Skynyrd nation" donde volvemos a oír la voz de Rickey "Rattlesnake" Medlocke. La balada por excelencia de este disco "Unwrite what song" y no puede dejar de llamar la atención que uno de los mejores temas del álbum venga coescrito por John 5 un guitarra con un curriculum "Marilyn Manson", "Rob Zombie" bastante alejado del Southern Rock, he de reconocer que como mínimo su colaboración en"Floyd" se convierte en uno de los momentos álgidos del álbum, un tema de tintes "oscuros" que tiene vida propia y que es como una especie de mini banda sonora para un cuento tétrico desde el momento que arranca con esos sonidos de fondo salidos de algún pantano sobre los que se introducen unas guitarras en clave country blues acústico, a las que se iran añadiendo la voz de Johnny más profunda que de costumbre y con un cierto deje de narrador, crescendos gracias a los coros y las guitarras eléctricas que parecen aullar en la noche, mientras que las armonías vocales con ese "aiyaiyai" contribuyen a crear una atmósfera malsana que sobrevuela todo el tema que acaba con una línea de bajo descendente y de nuevo esos efectos extraídos de algún pantano. El otro tema en el al parecer colabora John 5, lleva por título "Bang, bang" y viene en la edición especial de doble CD. Otro de los grandes momentos es precisamente la canción que da título al álbum "God & guns" el tema más largo y propiamente Lynyrd Skynyrd de todo el disco. Al igual que el anterior se inicia en clave acústica, con un acertado uso de la técnica de la slide guitar en toda su primera parte para a mitad de la canción sufrir un endurecimiento en base al duelo de guitarras, que cuando parece concluir no es sino un cambio de ritmo frenético que nos llevará medio minuto después a la calma para acabar de nuevo en clave acústica. Y cierra el disco "Gifted hands" tema homenaje al difunto Billy Powell y otro de los que más me gustan al igual que los dos anteriores, se inicia en acústico y va ganando fuerza, coros, arreglos orquestales y la guitarra de Rossington son sus puntos fuertes.
Hoy de nuevo toca carretera y unos cientos de kilómetros, así que simplemente desear a todos un bonito fin de semana y dejaros un par de videos, de uno de esos discos del año pasado que han ido ganado enteros con el paso de los meses, una propuesta de aires setenteros la influencia Zeppelin se palpa e incluso diría que en ciertos temas hay un aire a los Blind Melon. Con todos ustedes unos de mis compañeros en la carretera.
Los próximos meses hasta fin de año van a ser una avalancha continua de novedades desde bandas clásicas de primer orden Lynyrd Skynyrd, Kiss, Black Crowes, Alice in Chains o Pearl Jam, bandas que poco a poco van filtrando nuevos temas de sus álbumes. Caso de "Check my brain" de AIC un tema de guitarras saturadas y atmósfera opresiva muy en su línea, o el temaSupersonicdel nuevo álbum de Pearl Jam, que suena impregnado del espíritu de los Ramones, con un toque melódico a la voz míster Vedder.
Otros que prometen lanzar disco antes de fin de año son los entrañables y enormes Tesla, el título lo dice todo "'Live Across Europe" grabado en la reciente gira por Europa, prometen que además de los clásicos imprescindibles, habrá lo que ellos llaman dos o tres de temas más oscuros y cinco o seis canciones de "Forever more". E incluso anuncian que grabaran otro directo este mismo año, en esta ocasión en América buen material no les falta.
Algunos otros discos apunto de caer son los Wolfmother, con una nueva canción "New moon rising" que sigue la línea de su debut y que no creo decepcione a sus seguidores.
"Them Crooked Vultures" uno de los discos más esperados por la unión de tres talentos y que a finales de octubre verá la luz.. Ace Frehley que además de tener tiempo para demandar a sus ex compañeros presenta su nueva obra de título acertado conociendo las andanzas de este hombre "Anomaly" y con un spot comercial guasón y que destila un cierto aire retro años 80.
Por supuesto hay mucho más "el supuesto regreso al rock de Jon Bon Jovi" aunque a mí personalmente me parece más bien un refrito de temas pretéritos con un deje power pop de aires comerciales. El regreso por la pasta de Creed con ese single "Overcome" resultón, veremos si el público estadounidense se ha olvidado de ellos. Además de viejas glorias del metal como el cazurro de Udo, los santones de Stryper, Megadeth o Slayer un amplio abánico, para gustos y colores en este otoño.
Esta semana final de agosto me ha tocado quedarme de Rodríguez en la ciudad, mientras el resto de la familia tenía la suerte de disfrutar de una semana más de vacaciones en un clima algo más complaciente. Unos días propicios para ir a tiendas de discos, subir el volumen al 11 en casa y ya de paso practicar el noble arte de la pintura, en su modalidad de brocha gorda, pero hasta en estos menesteres uno puede disfrutar de ciertos placeres, ya que te ves obligado a mover objetos, porque no hacer unas pilas de discos en el suelo e ir moviendo la pelvis a la par que el rodillo se desliza por las paredes mientras suenan de fondo discos un tanto olvidados en los últimos tiempos desde "White Lion" a "Poison", "Cheap Trick", "Tom Petty" y compañía. Cada 20 o 25 minutos una pausa para darle la vuelta al disco de turno, pudiendo leer sin forzar la vista los títulos de las canciones, por cierto impagables esos discos en su edición mexicana con los títulos "traducidos de manera un tanto chapucera o demasiado literal al español" caso de la serpiente blanca donde el "Still of the night" se convierte en "Aún de noche" o donde descubres con sorpresa que en los créditos John Sykes es "Cantante y requinto" pero en el disco no hay guitarra.
El caso es que una vez jubilado el viejo tocadiscos ante la imposibilidad de encontrar una aguja, la única opción que quedaba era hacerse con un nuevo aparato y después de darle vueltas y vueltas, que si un modelo con cápsula tal o cual, o la última moda de platos con conexión USB que permiten pasar a formato digital los vinilos, la opción escogida ha sido la de un modelo muy sencillo sin otra complicación que enchufarlo directamente a la cadena y disfrutar a 33 o 45 rpm.
Decir que pese a lo básico del aparato y los reparos estéticos que me provocaba que parte del disco se deslizase fuera de la base, el sonido es muy bueno como ya había leído en algún foro, así que uno no puede estar menos que contento ya se echaba de menos ese crujido inicial de la aguja al posarse sobre el vinilo. Y tras la pausa que supone este post tan casero toca el regreso al noble arte de la pintura con la música de fondo de los sucios "Mötley Crüe".