Squizophrenics Spacers fueron los encargados de abrir la velada en una sala con todavía escaso público, pero eso no fue obstáculo para que ellos salieran a darlo todo, se nota que estos cuatro tios disfrutan tocando sobre el escenario y con ese showman que es Sergio Martos (alias Lon Spitfire) con ese look tan 80´s (camiseta del gran Alice Cooper y esos pantalones rojos ajustados) reconozco que me hicieron pasar un buen rato desgranaron temas propios,  más una fiel versión de Thin Lizzy que sonó en segundo lugar y ese medley final que combino a The Who y a The Doors con un sonido eso sí más metálico que los originales, será por la falta del órgano.

 

Después de alguna que otra cancelación sufrida en años pretéritos por fin pude ver a los Warrior Soul, cosa que hace unos años había dado por perdida cuando Kory disolvió la banda y se aventuro en solitario con aquel extraño artefacto llamado "Opium hotel". Pero esta vez sí, sobre el escenario de Mephisto estuvieron Warrior Soul o más bien a Kory Clarke y a sus nuevos acompañantes o (mercenarios) desde hace una temporada los guitarras Johnny H (muy en un segundo plano) y Rille Lundell que fue él que más se lució con su instrumento, el sueco Janne Jarvis al bajo y Freddie Cocker a la batería. Me gustan todos los discos de Warrior Soul, pero siempre he tenido debilidad por el "Space age playboys", en la velada barcelonesa sonaron tres pepinazos de ese álbum "Let´s get´s wasted" "The drug" y "Rotten soul" en las dos primeras el sonido no me pareció excelente, de hecho no fue bueno en toda la noche pero los tres o cuatro primeros temas se resintieron en especial y desde luego sonaron menos "espaciales" que en el disco, y sí mucho más metálicas. Kory Clarke se mantiene en buena forma y su voz tiene ahora un toque bastante más gutural, quizás esos excesos en "Dirty rig" y no digamos ya en "Trouble" le han pasado algo de factura, de hecho el hombre sigue teniendo carisma es capaz tanto de marcarse unos extraños bailoteos como de mostrar gestos lascivos propios de un rockstar, pasando por esos ramalazos punk que le da a algunos temas.

En cuanto a lo que sono aquí está el setlist de la noche, desde la inicial "Super power dreamland"  con ese riff  monstruoso que la introduce con Kory agarrando el microfono y mostrando el poder de su ronca voz, a partir de aquí un puñado de temas que podríamos llamar clásicos, tremenda la versión que hizo de "Punk and belligerent", enlazándola a continuación con ese cañonazo que es "Love destruction" tema perfecto para ser coreado y con esas líneas de bajo tan marcadas, "Rotten soul" completo ese tridente demoledor. Para llegar al momento más relajado cuando sobre el escenario sólo queda Rille Lundell sentado y parecía que estaba en éxtasis y Kory rescatando un tema de la banda que formo tras la primera disolución de WS, que para más inri llamó Space age playboys, la canción es la preciosa ""Cities Scenes & Thieves" que incluso años después reinterpretó en "Dirty Rig". Para finalizar los primeros cincuenta minutos dos trallazos como dos soles  "Shock Um dowm" y el único tema que sonó de su última álbum con Kory Clarke gritando a pleno pulmón y lleno de energía para rematar la faena con "Pigs'" midlefingers al aire y pensar que en un principio ese disco no me enganchaba, en fin. Unos minutos de pausa  la banda irrumpió en el escenario con la brillante 'Intro', sin Kory, para con la aparición del cantante poder berrear todos el mítico "We are the goverment" y escuchar "Interzone". En la recta final nada menos que tres temas de su disco de debut  "Last decade last century", la más reposada "The losers" tema que debería haber tenido mayor éxito en su día y que le viene como anillo al dedo al bueno de "Kory", grandes discos pero escasas ventas. "Downtown" y un tema un pelín menos machacado en directo "Charlie out prison". Para cerrar el concierto "The Wasteland" con Rille Ludell sentado al borde del escenario. Un concierto lleno de fuerza donde el sonido no fue perfecto pero que no impidió disfrutar del show.

Unas fotos del concierto.

 

 

 

 Y para terminar una foto panorámica de los asistentes al evento, es fácil encontrarse a uno mismo.