No es la primera vez que sucede ni seguramente la última, que un "gilipollas" busca sus quince minutos de gloria a costa de alguna estrella. En este caso le toco el turno a Slash que mientras interpretaba Sweet child o' mine junto a su banda en Milán, fue atacado sorpresivamente por un fan que subió al escenario, no, no era Jimmy Jump este tenía peores intenciones. El sujeto en cuestión apareció por atrás y se arrojó de manera intempestiva contra el músico, quien no termino de caer de milagro, aunque la peor parte parece ser que se la llevó su guitarra. Slash con una sangre fría extraordinaria se ajusta su sombrero de copa y continúa tocando como si nada. Si esto le sucede a su ex amigo Axl, seguramente la cosa hubiera terminado de otra manera. Tras el show, el músico comentó, casi sin quejarse: "Fue un público muy alocado, pero increíble. La persona que me atacó no pudo derribarme, sólo lastimo a mi pobre guitarra. Igualmente, fue un gran show de rock and roll".

Por cierto el 14 de octubre hay una cita obligada en Badalona, crucemos los dedos y aunque sea a la hora de las brujas que Axl aparezca esta vez.