He aquí un nombre que a muchos no dirá nada aunque en las últimas semanas y de pasada haya aparecido en diversos medios musicales y esta es una excusa tan buena como otra cualquiera para seguir con la bonita labor de rescatar de vez en cuando alguno de esos discos caídos en el olvido y que sólo parecemos recordar cuatro fans de las hair bands de finales de los ochenta y principios de los noventa. ¿Quién me voy a decir hace veinte años? Que aquella banda de nombre Steelheart que descubrí a través de un video clip "Everybody loves Eileen" emitido por alguna cutre cadena hispana de televisión en sus albores iba a ser protagonista dos décadas después de una entrada en una cosa llamada blog, pero claro más increíble me hubiera parecido que me contasen que en pleno 2010, el vocalista de origen croata de aquella banda se ocuparía de las tareas vocales junto a esos dinosaurios empeñados en morir sobre un escenario que son los entrañables Ray Manzarek y Robbie Krieger, llámense como quieran The Doors 21 st century, Riders on the storm o como legalmente les dejé llamarse el siempre amargado John Densmore.

Aquí tengo que decir que el último fichaje no es que sea un mal cantante todo lo contrario, pero diría que su registro es muy distinto por supuesto al  del original Jim e incluso de sus sustitutos más recientes Ian que lo hizo mejor de lo esperado y Brett que la verdad lo hacía mejor en Fuel. A Michael Matijevic no lo veo qué diría un antiguo pero bueno después de todo sólo se trata de un revival en que los dos " venerables ancianos" reviven sus días de gloria, con un cantante poseedor de un un chorro de voz imponente que aprovecha para rellenar currículum y de paso hace un poco de dinero sin manchar el legado en forma de nuevas canciones ante un público que ya sabe a lo que va y que por tanto difícilmente se sentirá estafado, la nostalgia sigue vendiendo.

 

 

Pero volvamos esos veinte años atrás a un mundo donde las listas de éxitos estaban copadas mayoritariamente por grupos de Rock y toda banda aspiraba a convertirse en unos nuevos Guns & Roses o en unos Bon Jovi que reventaban los charts americanos, seguidos por alrededor de una veintena de bandas que también eran capaces de conseguir ventas millonarias, aunque como siempre la gran mayoría no pasaron de un nivel "underground" o de tener un cierto éxito en determinados países. A los Steelheart podríamos meterlos en este grupo vendieron bastante en Japón, de hecho tuvieron incluso un "number one", pero mucho menos en USA  y Europa, ojeando viejas revistas por casa me encuentro con un poster que los define bastante bien. Una imagen que no difiere en absoluto de la de otros cientos de bandas que pululaban por los USA en aquellos días.

Steelheart álbum homónimo vio la luz en el año 1990 y llegó hasta una honrosa posición 40 en el Billboard americano, señalar que el productor ejecutivo es uno de los músicos más conocidos en el mundo del Rock, nada más y nada menos que Bruce Dickinson que algo vería en la banda para implicarse en esta tarea. Diez canciones en las que destaca la voz con ese rango vocal de cuatro octavas de Michael (americanización de su nombre original Miljenko), poderosos riffs de guitarra y excelentes coros. Es difícil quedarse con una sola canción, pero mis dos favoritas serían la antes mencionada "Eileen" quizás porque fue la que me introdujo en el grupo y me parece un buen single y la final "Down & dirty" todo un trallazo rockero con el mejor solo de guitarra de todo el disco. Pero hay variedad hay esta "Sheila" con ese toque blues rock y esa voz que en esta ocasión me recuerda tanto y tanto a los "Jetboy" además no podían faltar ese par de baladas típicas de la época "I´ll never let you go" donde Matijevic simplemente se sale en cada nota y la más lenta y reposada piano incluido "She´s gone".  También rockean "Gimme gimme", "Rock & roll (i just wanna)" con esa intro tan acelera y esa guitarra vomitando notas o la inicial " Love ain´t easy" otro rock con aullido incluido y donde los agudos alcanzan cotas que ya quisieran para sí tantos y tantos cantantes. Un buen disco a día de hoy olvidado y que tuvo una digna aunque claramente inferior continuación a su debut con "Tangled in reins" publicado a finales del 1992 menudo momento para una banda como esta. Por si todo esto fuera poco el amigo Matijevic a punto estuvo de perder la vida sobre el escenario el 31 de octubre de durante un concierto como teloneros de Slaughter cuando se encaramo como un Eddie Vedder a la estructura del escenario que por desgracia para el se vino abajo aplastándolo momento Youtube. 

Fueron necesarios tres años de recuperación, para curar sus heridas: nariz y mandibula rotas, espina dorsal torcida e incluso perdida de memoria. En 1996 editó un tercer disco llamado "Wait" con la banda completamente remodelada y que ya supuso un cambio de estilo, posteriormente puso voz a algunos de los temas de la película "Rock Star", entre ellos el bastante conocido "We All Die Young". Y más recientemente ha publicado dos nuevas obras con Steelheart "Just a taste" y "Good 2B Alive" nada que ver los orígenes de la banda.

Defendiendo el repertorio del rey lagarto para bien o para mal.