Las relaciones entre Ian Astbury y Billy Duffy nunca han sido excesivamente buenas, pero tras el disco de "The Cult" (1994) conocido también por los fans como el de "la cabra"  y su nulo éxito en ventas, en gran parte debido a la evolución del sonido de la banda hacia texturas menos hard rockeras que sus predecesores. Ian Astbury deja la banda de toda sus vida y antes de lanzarse como artista en solitario, aborda una nueva aventura comandando un nuevo grupo los "Holy Barbarians"  tomando este nombre de una novela de Lawrence Lipton. En esta efímera etapa, sus compañeros son Patrick Sugg a la guitarra, un buen hacha proveniente de  Neverland una banda que practicaba una música bastante más reposada que los Cult, digamos que tirando al AOR. Matt Garrett al bajo y
Scott Garrett a la batería. Pero mediada la década de los noventa Ian buscaba una evolución hacía texturas más suaves, más intimistas.

El disco que vería la luz en 1996 recibió el nombre de "Cream" y a día de hoy está bastante olvidado, fue la única grabación del conjunto pero resulta atractivo porque ahí está la voz de míster Astbury en plena forma o sea un 50% de los Cult, cierto es que faltan los riffs de Duffy, pero si dejamos los prejuicios de lado el trabajo a las seis cuerdas de Sugg es como mínimo eficiente hay pequeñas gotas de Hard Rock, el riff de guitarra del tema que abre el disco "Brothers fights" es una muestra de ello, aunque nunca olvidemos que Sugg no es Duffy  y en este mismo tema tenemos otra de las notas características del álbum unos teclados que confieren un toque psicodélico a algunos de los temas que aparecen en el disco. E incluso temas cargados de marcha y bailables como la final "Bodhisattva" una de las mejores composiciones de este álbum.  Aquí queda una versión en directo con un sonido no perfecto del tema en cuestión.

Canciones semiacústicas de aire reposado como "Magick Christian" o la más conseguida en este estilo "Opium" con una preciosa guitarra acústica y un Ian que canta con voz apasionada. Temas con un sonido algo más sucio caso de "Space Junkie" con ciertos aroma punkie suavizado por la psicodelia que de nuevo impregan el tema. En otras pistas "Dolly bird"la música es bastante menos inspirada demasiadas bases programadas, pero aún en estas si un elemento destaca es la voz de Astbury sin fisuras a lo largo de todo el disco. Una curiosidad, que nos muestra a Ian sin su otra mitad.

Para descargarlo:  Holy Barbarians: Cream