El gran Gallagher
A pesar de la coincidencia en el apellido este post no va dedicado a los Gallagher más conocidos a día de hoy en el mundo de la música, de momento ni Liam, ni Noel tienen entrada dedicada en este blog, todo puede llegar aunque a Blue Monday le sentaría mal. El caso es que tenía unos cuantos post en mente pero el verano y los imprevistos siempre le restan tiempo al blog o sea que de momento o para siempre quedan aparcadas críticas sobre la reedición del Ten, el set box de Juana, extrañas circunstancias del destino que pusieron en mis manos las entradas para U2 y el Boss, y no le daré
estopa por ejemplo a Gary Moore el hombre que abandonó el hard rock en favor del blues. Un tipo que se había lucido con Phyl Lynott o que nos había brindado buenos discos en solitario o al menos eso me sigue pareciendo a mí ese "Wild Frontier" que cada cierto tiempo termina uno recuperando, pero que abrazo el blues y ya nunca lo ha soltado y que conste que no digo que toque mal, pero le pasa lo que a otros guitarristas como Vivian Campbell que se empeñan en sacar un disco de Blues y sí muy tocado pero a un servidor le parece que ahí falta una cosa llamada sentimiento. En contraposición hoy toca hablar de un paisano de Gary Moore, el difunto Rory Gallagher un tipo nunca lo suficientemente valorado más allá de unos cuantos fans bastante incondicionales, alguno de los cuales he conocido, seguramente todo sería distinto si en su día hubiese sustituido al fallecido hace cuarenta años Bryan Jones, pero Rory dijo: "no" o eso asegura la leyenda. Y así pudimos disfrutar de unos enormes Stones en los setenta y de un gran Rory hasta el fin de sus días, pero sobre todo en esos setenta. Y bien que merece una entrada aunque sólo sea con la excusa del ridículo precio al que están vendiendo su discos en alguna gran superficie, una oportunidad de oro para deshacerse de las viejas cintas grabadas y hacerse con varios de sus álbumes con bonus tracks. Realmente paga la pena volver a disfrutar de la grandeza de su primer álbum en solitario tremenda "Wave myself goodbye" con la emoción que son capaces de transmitir la voz de Rory, la guitarra acústica y ese piano o el tremendo desarrollo instrumental de "Hands up". La verdad es que cualquier tema de este álbum es un pedazo de canción y todo se ve rematado con los dos bonus tracks nada más y nada menos que una versión de Muddy Waters puro blues con un sabor "zeppeliano" y otro precioso blues más acelerado de Otis Rush.
En cuanto al segundo CD "Fresh evidence" del pack de 2, fue el último en vida del irlandés publicado en 1990 en esta época Rory ya no era el artista prolífico de los setenta, pero seguía siendo uno de los mejores guitarras de blues rock, basta escuchar la instrumental "Alexis" un disco con un cierto grado de innovación donde aparecían instrumentos tan poco habituales en su pasado como trompetas y saxos.
El hoy irreconocible Bono en unas declaraciones que recogía el diario "El País" a los pocos días de la muerte de su compatriota decía de Rory Gallagher era "uno de los diez mejores guitarristas de todos los tiempos. Y, sobre todo, uno de los diez hombres más simpáticos de todos los tiempos".



Blog creado el 23 de Agosto de 2005 en Barcelona.
Idea original, secciones y reportajes: Manu y Nur.




Milhaud dijo
Desde luego que es uno de los grandes guitarristas de ahí afuera, aunque a día de hoy no sea santo de mi devoción. Puede que simplemente aún no le haya dado las oportunidades necesarias.... el tiempo dirá.
5 Julio 2009 | 10:45 AM