Tal día como hoy hace quince años se producía una de esas noticias que entran por derecho propio en los anales de la historia del Rock. Kurt Cobain el líder de Nirvana, decidía entrar en el Valhalla por la vía rápida. La banda que con su éxito masivo se convirtió en el estandarte del llamado rock alternativo y que ayudó a enterrar a buena parte de las bandas que hasta ese momento habían dominado la escena rockera con estilo de vida muy marcado de "fiesta continúa".  Qué hubiera sucedido si el rubiales no se hubiese volado la cabeza, nos habrían entregado Nirvana más buenos discos, el fin del grunge se hubiera retardado. Eso nunca lo sabremos, lo que parece claro es que ellos marcaron una época y nos dejaron obras del nivel de Nevermind, In Utero o aquel Unplugged premonitorio.