El pobre de Gilby Clarke es uno de los guitarristas que peor prensa ha tenido, el motivo sustituir nada más y nada menos que a Izzy Stradlin en los Guns and Roses, en ocasiones parecía que el culpable de esta sustitución fuese el propio Gilby. Cuando todos sabemos que un buen día Izzy harto de las excentricidades de su amigo Axl y no conforme con la visión faraónica del Rock de los Guns decidió arrojar la toalla y seguir su camino en solitario, perdiendo la banda una piza fundamental por su sencillez y su calidad compositiva.

Así este total desconocido por mucho que hubiese tocado en un par de bandas del montón se convirtió de la noche a la mañana en guitarra rítmica de la banda más grande del Rock en aquellos principios de los noventa e incluso participó en la grabación del "Spaghetti Incident". La aventura duro lo que al bueno de Axl le pareció y un buen día en 1994 Gilby fue expulsado de la banda sin un motivo muy claro, le puede servir de consuelo que fue uno más, luego vendría todos los demás excepto el divo Axl.

Y como también era moda en aquellos tiempos todos los ex miembros llámense Duff, Izzy o Slash aportarían sus discos al árbol genealógico surgido de los "GNR". Cuando en 1994 publica su disco "Pawnshop guitars".

El olor a Guns era lo suficientemente fuerte como para pillárselo, no en vano salen todos los miembros de la banda en uno u otro momento, además de un montón de colaboradores entre ellos un tal Frank Black a la guitarra que me pudiera ser el orondo líder de los Pixies ¿no lo sé? Sin ser una maravilla, puedo decir que el paso del tiempo no le ha sentado mal, cierto es que la capacidad vocal de gilby Clarke es bastante limitada, pero parece un disco bastante sincero. El tema que más me gusta es por supuesto la versión del "Dead Flowers" de los Stones donde Axl aporta su piano y su voz elevando la nota media del álbum, que decir de una delicia de canción como esa simplemente hay que escucharla. Tampoco estaban nada mal algunos otros temas del disco llevan una onda más rockera como el primer single "Tijuana jail" con la ayuda del amigo Slash a la guitarra sustituyendo su habitual sombrero de copa por uno de cowboy más acorde con la canción.

Otro de los cortes más destacados y también en la línea del Rock es "Cure me...or kill me..." cachondo título por otro lado, he aquí una versión para la televisión.

En una onda más sleazy en entonación y guitarras estaría el tema que da título al disco "Pawnshop guitars", con Matt Sorum a la batería y percusiones. También hallaremos labella línea melódica de "Black" mellotron incluido, canciones sin excesivas complicaciones como "Skin & Bones" o "Hunting dogs" con un claro sabor stoniano, cortes de guitarras mucho más pop como "Let´s get lost" o la versión de los Clash "Jail guitar doors" dándole ese toque punk/rock. Un disco correcto para aquellos que no tengan prejuicios contra los sustitutos.