Hace unos cuantos años apareció publicado en una revista un reportaje que se titulaba "Big in America". Los protagonistas tres grupos americanos que eran capaces de vender millones de discos en su país, pero en cambio no eran nadie fuera de sus fronteras.

Uno no puede menos que esbozar una sonrisa al ver los nombres de esos tres grupos: Warrant, Slaughter y Nelson. Cada uno de ellos habían publicado en 1990 un disco y los tres discos tenían en común su éxito más de tres millones de copias vendidas para cada una de sus respectivas obras. Sin embargo en el resto del mundo la palabra fracaso se podía aplicar con todo su peso. Algo comprensible desde mi punto de vista como perder el tiempo con estas bandas cuando en esa época reinaban por todo la alto los Guns, Aerosmith, Tesla, Mötley Crüe etc con trabajos que estaban a millones de años luz de lo que ofrecían este trío de bandas. La conclusión a que se llegaba en el artículo era clara en Europa se les veía como un entretenimiento prefabricado y artificial, infantiles e irrelevantes. Uno no puede estar más de acuerdo, aunque dieciocho años después las tres bandas siguen torturando al mundo con su "música". Nelson presumían de hacer algo único: "un rock melódico dinámico y guitarrero", el otro día me encontré con un video reciente donde vemos a las dos barbies, con un cambio de imagen que al menos los hace más presentables, pero tocando el mismo tema de siempre "Can´t live with your Love and afecction" en un programa estadounidense.

Pobre Ricky Nelson el difunto padre de las criaturas. Inolvidable por su más que correcta actuación en el western "Río Bravo" dónde cantaba con Dean Martin la bonita "My rifle, my pony and me" o por algunos de sus temas siendo quizás el más conocido "Hello, Mary Lou" en parte gracias a versiones como la de Led Zeppelin, la Creedence o Queen. En cuanto a los otros grupos de los que se habla Slaughter nunca me gustaron y de Warrant salvaría su tema "Uncle´s Tom Cabin".

Pero es necesario dar un salto en el tiempo, con la eclosión del grunge un buen número de nuevas bandas triunfaron en EEUU y en el resto del mundo siendo respetadas por el público y la crítica. Pero cuando este movimiento comenzó su decadencia sucedió de nuevo un fenómeno parecido al mencionado con las tres bandas anteriores. En Estados Unidos, Canadá y Australia surgieron un buen puñado de bandas capaces de vender millones de copias de sus álbumes en estos países sin que el resto del mundo prácticamente se inmutase y con una crítica poco benevolente hacia sus obras allende de sus fronteras. Podíamos de nuevo aplicar aquello de que se consideraban: "un entretenimiento prefabricado y artificial, infantiles e irrelevantes". Esa es la cuestión. Gran parte de estas bandas se crearon a mediados de los noventa a la sombra de las grandes bandas. Nirvana, Pearl Jam etc y se englobaron dentro de lo que se llamo el post grunge o metal alternativo Candlebox, Collective soul, Silverchair, Hoobastank, Staind, Creed, Fuel, Nickelback, Days of the New, Puddle of Mudd o Alter Bridge suponen decenas de millones de discos vendidos. Sin embargo ¿cuántos fans tienen por ejemplo en España? Supongo que muy pocos. En el fondo la música facturada por estos grupos es vista como una copia de los originales con la inclusión de elementos más pop con el fin de hacerla más comercial, y desde aquí son vistos como grupos poco creíbles. ¿Se puede salvar de la quema alguno de estos grupos? Cada persona tendrá su opinión, hay quienes odían a todos estos grupos, para servidor el gran problema de todas estas nuevas bandas más allá de su "credibilidad" y su poca originalidad es que ninguna de ellas ha facturado un disco redondo, se pueden vender once millones de copias de un disco tan poca cosa como "Human clay" de Creed. Personalmente hay algunos temas de alguna de estas bandas que me gusta, pero ningún disco entero me llena.

Staind por ejemplo es un grupo que se me atraviesa, Fuel tienen algunos temas salvables "Bittersweet" tiene su gracia, pero en conjunto son una banda del montón. Days of the New, sí consigues olvidar que su cantante parece imitar a Layne Staley incluso en lo personal con sus costantes problemas de drogas tienen algunas canciones conseguidas, o incluso los odiados por "todo el mundo" Creed consiguieron con su último disco de horrorosa portada crear algunas canciones por encima del nivel que nos tenían acostumbrados.


Scott Stapp el justiciero "cristiano" en una especie de juego virtual.

De todas formas poca cosa, tocará seguir esperando a que surga un "Nuevo" gran grupo capaz de realizar un obra de Rock rotunda y sin fisuras, capaz de arrasar no sólo un continente, porque gran parte de los clásicos tienen los días contados y poca savia nueva con de calidad se advierte en el presente.