No hace mucho leía unas viejas declaraciones de Spielberg donde decía que la principal fuente de inspiración de Indiana Jones habían sido las películas de James Bond y que incluso la participación de Sean Connery en "Indiana Jones y la última cruzada" había sido una forma de rendirle tributo a la saga original de 007. La verdad es que nunca he visto un gran parecido entre ambas sagas, de hecho la del agente británico nunca me han encandilado especialmente. Sin embargo había leído en algunas revistas que las principales fuentes de inspiración de la saga de Indiana Jones habían sido unas cuantas cintas de aventuras, pertenecientes a la llamada serie B americana años cincuenta: "El secreto de los Incas" y "El valle de los Reyes" ambas de (1954) y "Huida hacia el sol" (1956) junto a algunos elementos prestados del Humphrey Bogart del Tesoro de Sierra Madre (1947). En su día me compre el DVD de "Huida hacia el sol" por la presencia de Richard Widmark y por ver si ciertamente había algún préstamo para la saga por antonomasia del cine de aventuras de los ochenta, efectivamente habría lo que podríamos calificar como algunas pruebas circunstanciales: la chaqueta que luce Richard Widmark, los peligros en la selva sudamericana, la avioneta, los nazis.

Pero poca cosa realmente en comparación a la cinta que por fin he visto esta mañana "El secreto de los Incas" y es que está película nunca ha sido emitida que uno recuerde por las televisiones de este país, ni está editada en DVD. Cuánta razón tenían aquellos que decían que esta era la principal fuente de inspiración en el personaje de Indiana Jones, con permiso del arqueólogo Envy Jones (esto es broma). No sólo es que exista un parecido más que evidente entre la imagen que ambos protagonistas lucen en sus respectivas películas Charlton Heston (Harry Steele) y Harrison Ford (Indiana Jones), sombrero, chaqueta de cuero, barba de tres días, pantalones de color caqui. El ocasional uso de la pistola, el robo de una avioneta, escenarios exóticos, etc.

Ambos personajes van detrás de objetos arqueológicos de enorme valor monetario, rodeados de leyendas y codiciados no sólo por ellos, sino también por sus rivales a los que no les quedará otro remedio que enfrentarse.

La llegada de Heston al Machu Pichu con una belleza por compañía.

Pero la escena que realmente me ha dejado anonadado es aquella en la que en el interior de una tumba inca, emplea el truco de una luz reflejada en un determinado punto para localizar el codiciado objeto del deseo, escena que remite ya sin ninguna duda a "En busca del arca perdida"
donde se emplea un truco similar. La calidad de las capturas no es muy buena, pero ustedes se hacen una idea.

Desde luego "El secreto de los Incas" no es una cinta que este a la altura de la obra de Spielberg, no hay esa nivel de acción ni de lejos, ni ese humor tan particular que gasta Indy, aquí más bien tenemos a un ladrón que quiere el disco solar inca en beneficio propio, que usa un lenguaje rudo en especial con las mujeres, uno puede incluso llegar a pensar que tiene ciertos tintes de gigoló por la forma de hablarle a las maduras turistas con insinuaciones sexuales soterradas en este sentido hay una escena que desvalija de todo el dinero de su cartera a una mujer por sus servicios recompensándola eso sí, con un beso. Unos servicios que no sabemos hasta donde llegaban. Pero es una cinta entretenida, con el plus de ver las similitudes con nuestro arqueólogo favorito, particularmente me sobra el final previsible y un par de escenas de folclore peruano aderezadas con la voz de toda una leyenda peruana Yma Sumac, descendiente reconocida de Atahualpa (no es broma) y que fue la primera mujer en alcanzar un registro de cinco octavas. He aquí un clip que muestra de lo que hablo.

Por increíble que parezca esta mujer después de asolar los Andes con su voz por décadas decidió publicar a los cincuenta años en 1972 un disco de Rock de nombre "Miracles".


Creo que alguna vez se había hablado de este disco en el Popular 1, es una cosa digamos "Kisth" si alguien se atreve puede bajarlo aquí y escuchar una voz que dice la leyenda, empezó a cantar tratando de imitar el canto de los pájaros y juro por Dios que me lo creo, aunque a veces me recuerda a la de nuestra querida Montserrat Caballe.
El disco está en inglés y quizás la canción que más os suene es la última "El cóndor pasa" 100% Perú. Sirva de pequeño tributo a esta señora que el sábado cumplió 86 años. Y decir de paso que mi admiración por Heston sigue creciendo definitivamente fue uno de los mejores.