Cuando uno era más joven el concepto de "disco pirata" no tenía probablemente unas connotaciones tan amplias como las de hoy en día, en que se aplica básicamente a la copia ilegal de material original. Por entonces cuando hablábamos de "discos piratas" nos solíamos referir a conciertos en directo de nuestros artistas favoritos, grabados bien por un simple fan, en estos casos la mayoría de las ocasiones con resultados desastrosos, sonido pésimo y berridos por doquier. O bien grabado en la propia mesa de sonido y aquí la cosa cambia, con una calidad de sonido que nada tenía que envidiar en muchos casos a los discos oficiales en directo. Sinceramente, no sé si a algunos de estos conciertos luego se le daban algunos retoques, pero lo cierto es que salían unos discos más que aceptables. Como por aquellos entonces no existía "Internet" los medios para conseguir estos discos eran bastante más reducidos o bien te ibas a alguna de las tiendas que tenían material de este tipo y que te sangraban, podías tratar de pillar material por catálogo pero igualmente te cobraban un pastón. O las mejores alternativas eran pillar una ganga, aquí en Barcelona en alguna ocasión te encontrabas algo en el mercado de San Antonio, aunque normalmente era en casete o esperabas a que cada otoño el amigo Jordi Tardà montase su "Fira del disc" y allí con un poco de suerte te dejabas los ahorros de unos cuantos meses, eso sí disfrutabas de lo lindo recorriendo stands y viendo joyas en vinilo o Cd.

De aquella época de la "Fira" aún conservo algunos Cd´s piratas que me alegraban el invierno. El primero que recuerdo haber comprado fue este "Straight from the heart" grabado el 31 de enero de 1985 en el Hollywood Paladium, gira de presentación del mejor disco del canadiense Bryan Adams el multiplatino "Reckless" no hay desperdicio 17 temas, algunos de ellos ya no volvieron a sonar en siguientes giras caso de "Fits ya good" o "This time" con un sonido excepcional es buen documento de esa gira, aunque personalmente me quede con la gira de su siguiente disco el incomprendido "Into the fire".

Es curioso porque si miras el interior de la carátula del CD los artistas pirateados eran una minoría de clásicos ochenteros Bruce, Prince, Madonna, U2, Sting, Phil Collins, Metallica y Rolling Stones.

Fue algunos años después cuando me hice con otro pirata que servía para saciar al menos en parte las ganas de disfrutar del gran Billy Idol en directo. Hasta ese momento me había conformado con la retransmisión de TVE un sábado por la noche de 1991, con el último de sus tres conciertos consecutivos en el Wembley Arena de Londres, gira de presentación del estupendo "Charmed life". Esta efemérides quedo grabada en una cinta VHS que años después se rompería para disgusto de un servidor, pero gracias a San Youtube, nada parece perderse definitivamente.

El guitarra de esa época era el joven Mark Younger-Smith y he de reconocer que lo hizo a la perfección. Ahora milita en una banda de su Texas natal llamados "Murder, my sweet" que a quien le interese me suenan mucho a los canadienses "The Tea Party".

Pero volviendo al "pirata", era un concierto de 1988 con Steve Stevens a la guitarra, un sonido excelente. Pero bueno hay estaban un buen puñado de clásicos Don´t need a gun con una amplia intro de órgano, Rebell Yell, White wedding o una increíble Baby talk con las guitarras desbordando pasión blues en la intro. Además de unas cuantas versiones como la estupenda "Mony mony" que según cuenta el propio Billy la toca porqué fue la banda sonora de su primer polvo, eso es glamour.

Y para terminar un tercer Cd, este lo compre por catálogo, como resistirse a la unión de "The Doors y Eddie Vedder", no podía. Así que me lance de cabeza y me encontré con los tres temas que "The Doors" interpretaron en su ingresó en Rock & Roll hall of Fame en 1993 con Vedder en las tareas vocales. De extra, los italianos los reyes de la piratería obsequiaban con diez temas más de los Pearl Jam época Ten. O sea que no hay queja. A día de hoy que debo tener 50 o 60 conciertos de la banda, pioneros en esto de publicar en perfectas condiciones todos y cada uno de sus conciertos desde el 2000 en adelante, este Cd sigue teniendo su especial valor sentimental por la pasión que desbordaba el sonido de una banda emergente.