En el mundo de la música no es desde luego inusual el cambio de cantante en un grupo, en ocasiones forzado por la muerte, en otras por eso que se llama "criterios musicales divergentes" que suelen desembocar en que el solista inicie una carrera en solitario o al frente de nuevas bandas de escaso éxito en la mayoría de los casos. En ocasiones, las menos los cambios son a mejor caso de John Bush en Anthrax, pero en la mayoría de los casos son cambios patéticos baste recordar aquel inútil llamado Blaze en Iron Maiden. Hoy tocaremos un par de bandas en las que el cambio de vocalista supuso un intento por parte del grupo de ofrecer algo bastante distinto a lo anterior, ambos casos acabaron resultando un fracaso, cuando menos de público.

Después de una larga carrera iniciada en los setenta, por fin en los ochenta, los Accept de Udo Dickschneider (ese hombre que parecía un cabo malhumorado de la Wertmach habitualmente vestido con sus ropas militares) tocaban las mieles del éxito, desde Restless and wild hasta su disolución mantuvieron un buen nivel, Balls to the wall, Breaker, Metal Heart y el más flojo Russian roulette. Un disco por año, eran heavy metal que se había ido progresivamente suavizando. En 1987 llegó el momento clave mientras el resto de la banda pretendía triunfar en el mercado americano, lo que suponía suavizar aún más su sonido, Udo no estaba por la labor.

Así que se produjo la separación de una forma poco traumática, todo hay que decirlo. Udo tuvo la ayuda de Accept para su primer disco en solitario, e incluso él colaboro en un tema del disco que nos ocupa haciendo coros, o sea buen rollito. Durante cinco meses entre 1987 y 1988 los Accept tuvieron como cantante a Rob Armitage, que había sido cantante de los comprensiblemente desconocidos Baby Tuckoo, con los que había publicado dos discos, el primero de título homónimo y el segundo Force Majeure, tan pobres de portada como de contenido.

Los Accept deciden que la cosa no funciona con su nuevo cantante y fichan a otro, un desconocido de nombre David Lynn Reece, curiosamente sus iníciales coinciden con las de un tipo Dave Lee Roth con quien guarda cierto parecido. Su entrada en el grupo fue gracias a unas maquetas que le había enviado al conocido productor alemán Dieter Dierks.

El muchacho se mete tan a fondo en la película que se tatúa el nombre de la banda en su antebrazo derecho. Craso error. A estas alturas me pregunto si aún conserva el tatuaje y que habrá sido de su persona no he conseguido encontrar nada del pobre David. Los Accept ponen manos a la obra y dedican seis meses a grabar el álbum. Sí, echaron al pobre Rob Armitage con la excusa de que no tenía personalidad, no sé que vieron en este tipo, una voz del montón podría haber estado en cualquiera de las decenas "hair band" que por la época pululaban imitando a los grandes y sin un ápice de originalidad. Unido esto a la propia obsesión de la banda por comercializarse y triunfar en América. El resultado final del producto es bastante lamentable, hay cortes que mantienen un cierto aire "Accept", "Turn the wheel" quizás por esos coros de UDO, pero precisamente falta la voz gutural del pequeño alemán. Pero hay una serie de temas que producen vergüenza ajena caso de la balada "Mistreated", "Break the ice" o "Stand 4 what U R" esta última es casi una canción AOR. Siendo generosos se podrían salvar un par de temas, la speedica D-Train, y ese primer single llamado "Generation Clash". Obviamente la cosa no podía durar y a finales de 1989 la banda expulsa al nuevo vocalista diciendo que es "inestable".

Un caso bien distinto es el siguiente nada más y nada menos que una de las grandes bandas del Rock, los Mötley Crüe. Tras un montón de discos de éxito y en la cima de su popularidad tras el impresionante Doctor Feelwood y ese recopilatorio llamado "Decade of decadence". La banda entra en estudio en 1992 pero por causas nunca aclaradas del todo Vince Neil acaba fuera del grupo. Entra entonces John Corabi que hasta ese momento lideraba los Scream, banda que le gustaba a Nikki SIxx. Un cantante bastante distinto de Vince Neil, con una mayor potencia vocal. Por supuesto cuesta entender a Mötley Crüe sin su cantante original, pero la verdad es que tanto John Corabi como el resto de la banda estoy seguro se esforzaron al máximo en este "Motley Crue" (1994).

De hecho me acuerdo de haber leído unas declaraciones de la banda donde hablan de que este disco quería ser su "Physical Graffiti" y se habían mantenido sobrios en la grabación, habiendo probado sonidos hasta ese momento inéditos.

Sin dudas es cierto, el problema es que el disco suena tan poco a los M.C clásicos que mucha gente renegó de él, incluso la aportación de Corabi a las letras cambio el tono de la banda ya no se hablaba constantemente de juergas, mujeres y alcohol, ahora se atreven a tocar temas políticos, la pederastia muy alejados de todo lo hecho hasta ese momento. De otro lado no olvidemos estábamos en pleno apogeo de la música grunge y esto redujo las ventas hasta poco más de un millón de unidades. Personalmente pienso que algunos temas les quedaron demasiado largos, hay tres temas de más de seis minutos y el disco dura una hora para doce canciones. Temas muy potentes "Power to the music", "Uncle Jack", "Hammered", "Smoke the sky" y "Hooligan´s holiday" primer single y video.

Grande es también "Misunderstood" con toda una primera parte acústica que se torna eléctrica en su segunda mitad con arreglos orquestales y un gran solo de M. Mars, para acabar de nuevo en formato acústico con unos coros casi beatles. "Love shine" la canción más corta y simple del álbum completamente en plan acústico. "Poison apples" un tema mucho más en la onda de unos Crüe clásicos, con un gran estribillo: "Pretty little poison apples, see the scars tattooed on our face. It's your disgrace.

Pretty little poison apples, mama said, "Now don't you walk this way, just find
some faith."

"Droppin like flies" tiene una parte central que recuerda a Led Zeppelin. El disco acaba con una típica balada estilo "MC" de título "Driftaway". Un gran disco mucho más metalico que ningún otro, con cuatro o cinco temas que no desentonarían en un repertorio de grandes éxitos de la banda. Cuando la banda volvió al estudio las presiones por parte de la discográfica para la vuelta de Vince Neil provocaron dicho regreso, por un momento se vislumbro la posibilidad de unos M.C con 5 miembros, no olvidemos que John Corabi también es guitarra, pero al final fue expulsado. Una pena desde mi punto de vista, podía haber quedado como segundo guitarra y ayudar al enfermo M. Mars en estas tareas y además al limitado al menos en directo Vince Neil en algunos temas. Aún así consiguió que su nombre apareciese en los créditos de algunas de las canciones del siguiente álbum de los Crüe, para mí el más flojo de toda su discografía "Generation Swine" y sacarles con ello algunos dólares.