El lunes 24 de marzo de este 2008, nos dejaba uno de los grandes de Hollywood tras una larga y brillante carrera de más de setenta películas, demostrando de paso la injusticia y el esperpento que en ocasiones suponen premios como los "Oscar", capaces de dejar a auténticos "todo terreno" como Richard Widmark que se van a la tumba sin haber alzado la estatuilla.

Para muchos, este actor hizo su mejor interpretación en la que precisamente fue su primera película "El beso de la muerte", donde encarnaba a un asesino psicópata que quita el hipo, he aquí la escena más famosa de su carrera, donde liquida sin piedad a una señora en silla de ruedas. En versión original con esa risa de rata y esos timbres de voz que no son precisamente tranquilizadores.

Es cierto que en sus primeros papeles estuvo un tanto encasillado como malvado de turno, cosa normal pues la verdad, bordaba esos papeles. Cabe recordar entre otras El jardín del diablo, Noche en la ciudad o Cielo amarillo que ya comente en su día y donde Widmark demostró que era capaz siendo secundario de robarle las escenas al protagonista. Pero R. W se desenvolvió con soltura en otros muchos géneros, en el western tuvo papeles memorables, mi preferido es sin duda "La ley del talión", una película mucho más profunda de lo que puede parecer a primera vista, con temas universales de fondo, como el racismo soterrado o la religión y la interpretación personal que cada uno hace de ella. Aunque más populares son sus papeles en "El alamo" junto al Duque, o en "Dos cabalgan juntos", junto a James Stewart. La verdad es que nunca desentonó ya fuese como marine que lucha con los japoneses (Situación desesperada), como policía (Madigan), o como escritor y aventurero forzoso en "Huida hacía el sol", ese pequeño clásico de los años 50 del que Indiana Jones tomó prestados algunos detalles.

Uno recuerda con especial cariño además de los ya mencionados, su papel de doctor desesperado en "Pánico en las calles", e incluso en sus últimos años cuando se prodigó en menor medida sus papeles siempre destacaban, ahí está "Coma" donde ejerce de malvado doctor con dos caras. Y es que uno creció viendo de tanto en tanto esas películas que emitía, la por entonces única tele del país.

Una de esas películas que no he visto y que coge polvo en una estantería de casa es "To the devil daughter"(1976), más que nada porque la tengo en inglés, pero aún así es hora de ir desempolvando la que en su día fue la última película de la mítica Hammer, y que algunos llamaron la respuesta inglesa a "La profecía". Con un Richard Widmark que por lo leído ejerce de escritor experto en el ocultismo, y que deberá proteger a una jovencísima Natassja Kinski (de quince años reales, aunque en la película figure que va a cumplir dieciocho y que por cierto ya muestra sus encantos naturales), de otro mítico villano Chistopher Lee.

Aquí queda el trailer de ese pequeño homenaje que un servidor le rendirá a ese gran actor, aunque esta no sea seguro ni su mejor actuación, ni el mejor guión para mostrar su talento, pero que importa eso, si su envejecido rostro aparece otorgándole clase a la pantalla.