Vlad III Drácula
He aquí un libro interesante y serio, que lejos de transitar caminos "amarillos" se centra en el asunto de desvelar históricamente quien era Vlad III, más conocido como Drácula. Ya que su figura sirvió de inspiración a Bram Stoker para crear a su celebre vampiro. Vlad III desde luego no era ningún vampiro, ni nada que se le parezca. Era un gobernante de métodos expeditivos, capaz de empalar a decenas de miles de personas sin sentir remordimiento. Podríamos decir que el libro tiene tres partes bien definidas. La primera el autor nos da una visión bastante ajustada de quien era Vlad Drácula, aunque en algunos momentos tanta relación entre señores húngaros, polacos, turcos resulte algo farragoso. La segunda parte serían los documentos escritos de la época entorno al príncipe valaco, básicamente la visión alemana que nos presenta a Vlad como un monstruo equiparable a Nerón, la versión rusa que ofrece una visión mucho más dulce del personaje, que no exenta de crueldad y el testimonio de un griego un tal Laonikos Calcocondilas interesante porque escribía desde el bando turco, los grandes enemigos de Vlad. Y para rematar la faena el libro nos ofrece un relato de una escritora belga Marie Nizet titulado "El capitán vampiro" (1879), novela que sirvió en buena medida de inspiración a Bram Stoker, que por lo que se sabe la había leído para facturar su "Drácula". De hecho el Boris Liakutin "Capitán vampiro" de Marie Nizet tiene bastantes paralelismos con Drácula, la lividez de su rostro su poder mental...
Vlad nació en la ciudad rumana de Sighisoara entorno al año 1430. Hijo de Vlad Dracul, recibió el apelativo de Tepes, derivado de teapa, en rumano, palo, pica. En cuanto al primer nombre, Drácula, proviene del de su padre: dracul, del latín draco (dragón), significa diablo. Draculea, en su forma popular, y Drácula, en su forma literaria, se traducen como "hijo del diablo".
La casa donde nació, en la actualidad.

Su infancia transcurrió entre esta y otras localidades de Valaquia. Según el autor Vlad no sabía siquiera escribir a lo sumo leer. Pero su juventud no le impidió darse cuenta de la mediocre incidencia de su Valaquia natal entre colosos como el reino de Hungría, el reino de Polonia, o el imperio Otomano. Uno de los hechos más trascendentales de su vida fue cuando en el año 1444 fue entregado por su padre al gran sultán turco, como muestra de sumisión y garantía de fidelidad. En la corte turca Vlad aprendió el turco y vio un ambiente muy distinto al de su Valaquia natal, allí todo era sumisión hacía la figura del Sultán, cosa que probablemente le impresiono acostumbrado a una nobleza la de Valaquia siempre dispuesta a conspiraciones con objetivos de conseguir más poder e incluso el trono. Al volver a su Valaquia natal se encontró con que la nobleza (los boyardos) había matado a su padre a palos y a su hermano Mircea le quemaron los ojos con un hierro al rojo vivo, antes de enterrarlo con vida. Es de suponer que de aquí viene su odio contra la nobleza a la cual nunca perdono.
En 1448 se hizo con el trono pero no pudo mantenerse en él más de unos meses, en los siguientes ocho años se dedicó a buscar apoyos con el objetivo de recuperarlo cosa que finalmente conseguirá en 1456 iniciándose seis años de terror. Se habla de alrededor de cien mil personas empaladas. De hecho Vlad Drácula no invento nada nuevo, los empalamientos eran un suplicio que ya existía, pero el lo aplicó con generosidad entre todos los que consideraba sus enemigos que eran gran parte de los que le rodeaban. Desde la nobleza, a los gitanos, pasando por los pobres, desde los cristianos a los turcos, Vlad no hacía distinciones si alguien se le oponía su destino era acabar en lo alto de un palo. A pesar de su fama de perseguidor de la Iglesia, la realidad es que era cristiano ortodoxo, como la inmensa mayoría de la población de Valaquia y esta documentada la fundación de dos iglesias con su consentimiento y el refrendo de privilegios a otros dos monasterios ortodoxos. Eso sí parece ser que su idea era la de gobernar sin influencias de la iglesia, y quizás su fama de crueldad se deba a la destrucción de las iglesias católicas de Brasov, pero más que por cuestión de fe, la razón era el enfrentamiento de los habitantes de la ciudad con su príncipe, resultado todos acabaron empalados. Según los relatos que nos han llegado su mentalidad podría equipararse, salvando las distancias a la de George Bush, "si talamos los árboles no habrá fuego", en su caso Vlad usaba métodos peculiares para erradicar problemas. Se propuso acabar con la pobreza, para ello organizaba fiestas en las afueras de las principales villas del país, allí daba de beber y comer en abundancia a los desgraciados y una vez estos estaban ebrios y saciados. Vlad junto con sus hombres cerraban las puertas y encendía el local donde los había congregado. Aunque para él esto tenía una justificación: "Lo hice para que no sean una carga para los demás y nadie sea pobre en este país. Y en segundo lugar los liquidé para que ninguno de ellos sufra más en este mundo". Una interpretación muy personal de los evangelios, la de Vlad, en lugar de darles limosna, el príncipe mata a los menesterosos para garantizarles una existencia mejor en el más allá. Justificaciones de este estilo hay varias más en su currículum, por ejemplo la de dos monjes de San Bernardo que un día se presentaron ante él, descalzos y con la intención de pedirle limosna. Drácula les dijo: "Cuán misera es la vida de ustedes". Ellos le respondieron: "así queremos ganar el reino eterno" Entonces habló a los dos monjes "¿Quisieran estar allí cuanto antes? A lo cual ellos dijeron: ¡Si, Señor! Entonces los hizo empalar, como forma de ayudarles a ganar el reino de los cielos. Al poco rato comenzó a rebuznar un asno que por lo visto era de los dos monjes y Drácula lo hizo empalar también. Ejemplos de este tipo de crueldad hay docenas, cualquiera que tenga un poco de intéres puede ver lo que hizó en cierta ocasión con los gitanos, o la nobleza de su país e incluso con animales sobretodo en la etapa en que perdió el trono y tuvo un exilio forzoso, por lo visto como en esta época no podía empalar personas se entretenía empalando todo tipo de animales.
Sin duda el ejemplo más claro de lo extremo de su crueldad es cuando inició una campaña contra los turcos en 1461 e hizo que sus escribientes enviasen una carta al rey de Hungría con sus "trofeos", citando todas las localidades asaltadas y el número de muertos provocado en cada una de ellas. En global acaba hablando de 23.883 muertos, sin contar aquellos que fueron quemados en sus casas o cuyas cabezas no fueron presentadas a nuestros oficiales. De hecho el griego Calcocondilas narra en su obra que cuando los turcos se organizaron para atacar a Drácula se encontraron lo que llama una selva de palos, una extensión de más de tres kilómetros de largo, por algo más de un kilómetro de ancho donde había empaladas unas 20.000 personas. El sultán Mehmet II y su ejército de más de ochenta mil hombres destruyeron una buena cantidad de aldeas valacas, pero no consiguió capturar a Drácula que aprovechaba cualquier oportunidad para golpear con apenas unos miles de hombres al ejército turco. Cuando los turcos se retiraron Drácula tenía un país, el suyo con grandes pérdidas en vidas y bienes económicos, pero mantenía a su ejército y a él mismo en el poder y en definitiva esa era su gran preocupación. Sin embargo Vlad Drácula fue apresado mediante una trampa por su “amigo” el rey de Hungría Matías Corvino, los motivos de esta traición se desconocen con seguridad, sin embargo Matías Corvino no oso matar a Vlad sino que lo confino en un primer momento en el castillo de Visegrid y posteriormente en Pest. En 1476 gracias al apoyo real húngaro, recuperó de nuevo el trono de Valaquia. Y de nuevo se lanzó a una guerra contra los turcos sin embargo según las fuentes Drácula perdió su última batalla y él y sus cuatro mil soldados fueron cortados en trozos. Su cabeza cortada fue embalsamada y rellena de algodón según el método turco fue llevada a Mehmet II quien la hizo clavar en la punta de una lanza y que iniciase un periplo por algunas de las principales ciudades del Imperio Otomano. Su cadáver nunca se ha abido con seguridad donde reposa. Pero su leyenda perdura a lo largo de los siglos.


Blog creado el 23 de Agosto de 2005 en Barcelona.
Idea original, secciones y reportajes: Manu y Nur.



kar dijo
Interesante relato. Quizás sería interesante también saber cómo se relacionó a Vlad Dracul con el vampirismo, los no-muertos y toda esa historia. Un placer tenerte de nuevo en la red.
saludos
21 Marzo 2008 | 07:36 PM