La verdad es que creo que basta con ver esta foto y conocer un poco la historia de su protagonista para reafirmarse en la tópica frase: “La realidad supera la ficción”. Y si alguien escribiese un libro sobre este hombre, sin que él hubiese existido probablemente lo encuadraríamos en la novela de ficción. Nacido el 5 de diciembre de 1903, hace solo unos días ha ofrecido un concierto en su país natal Holanda ante más de 1000 fans que habían agotado las entradas con antelación, con sus 104 años a cuestas, obtuvo por lo visto un éxito rotundo, luego hay gente que quiere jubilar a Mick Jagger, que podría ser el nieto de este caballero. Pero claro en su triunfal regreso a los escenarios de su país no todo ha sido de color rosa, mientras deleitaba a su público con su voz, en las calles de Amersfoort , unos cientos de personas se manifestaban en contra de su presencia, resultado ocho detenidos. El motivo su pasado filo nazi, de hecho Johann Heesters incluso llego a actuar delante de Hitler aunque esto en sí, no es un hecho grave, mas peliagudas son sus buenas relaciones con otros muchos dirigentes nazis, que lo convirtieron en los años treinta y cuarenta en uno de los cantantes favoritos del régimen. Pero con todo lo peor es una foto para la polémica su visita acompañado de gerifaltes nazis al campo de concentración de Dachau, algo difícilmente justificable y menos por un cantante.

Sin embargo Heesters que debuto en escena a la tierna edad de 17 años, en Amsterdam y que se traslado a Viena en 1934 y al año siguiente a Berlín, donde se convirtió en estrella, no tuvo problemas una vez finalizada la guerra. El hombre siguió con su carrera de tenor, cantante romántico, actor de cine y teatro entre Holanda y Alemania en este último país parece continuaba teniendo una buena acogida. Sin embargo las cosas empiezan a cambiar en 1957 cuando aparecen publicadas las fotos de su visita al campo de Dachau. Y cuando a principios de los sesenta se le ocurrió interpretar el papel de Von Trapp, paradigma de persona recta y alta moralidad, en el musical “Sonrisas y lagrimas” . Se inicia entonces una campaña en los Paises bajos en contra de su figura que culmina en 1963 en el teatro Carre de Amsterdam entre insultos y abucheos de un público que no iba dispuesto a perdonarle su pasado. Resultado cuarenta y cinco años sin cantar en su país. Viviendo en Baviera y cantando por toda Alemania, hasta este sábado 16 de febrero que volvió a Holanda y consiguio inundar el escenario de claveles y rosas de sus seguidores, por la red circulan varios videos de ese dia, aquí queda uno de ellos.

Vean y juzguen.