Heroes del Silencio: Cheste 27-10-2007 El concierto
Suele suceder que cuando llevas meses esperando un acontecimiento, llegada la hora de la verdad este se queda por debajo de tus expectativas, sin embargo en Cheste las cosas fueron muy distintas, me esperaba menos la verdad. Con un escenario que quitaba el hipo, con unos efectos preciosos hay queda la intro de "El estanque" con la sombra de los dos héroes más amados.
Preludio de una noche mágica, mucho se ha hablado y se hablará del set list, uno mismo lo ha hecho. Pero bueno repasaron todos sus discos y supongo que con la idea de sacar un doble CD no querían repetir los mismos temas que en el "Parasiempre" así que rescataron temas poco tocados y se quedaron unas cuantas perlas sin sonar. Pero no nos podemos quejar en absoluto,
hubo un montón de temas de los dos primeros discos pero también seis del "Espíritu del vino" y cinco de "Avalancha", con una buena dosis de temas más rockeros. Fue un placer ver y escuchar a la banda a 10 metros cuando tocaron en la pasarela una serie de temas semiacústicos.
Incluyendo "Despertar" que no habían tocado en toda la gira, en una entrevista en la televisión valenciana, Bunbury prometió que este sería el "show" y no dudo que se entrego a fondo, de hecho tocaron un par de temas más de lo habitual en el set list de la gira, pero era la última noche y así debía de ser.
En cuanto a la banda Bunbury me dio la impresión de que fue el que más lo disfruto, estuvo colosal. Como siempre un pelín histriónico pero al ser el concierto final el hombre no tenía porque reservarse, así que nos ofreció todos sus tics característicos de más de 20 años sobre los escenarios, no faltaron ni sus gestos pugilísticos, ni esas carreras por la pasarela tan propias de un concierto de "stadium rock", ni el foco con el que ilumino al público al igual que en la gira del 91. Aunque lo que más me gusto fue esa imagen tan rockera emulando a su idolatrado Jim Morrison.
En cuanto al resto de la banda bastante más apagada "Juanito" como le llamaba una chica que no paraba de berrear su nombre a mi espalda, la muchacha debió repetir como veinticinco veces la frase "vamos Juanito" y la verdad es que Juan Valdivia se tiro medio concierto sentado pero demostró que ni las lesiones pueden con su magia a las seis cuerdas aunque visualmente ofrezca poco y su papel actual está alejadísimo de un guitar hero, sólo con "Entre dos tierras pareció despertar un tanto y llegó hasta el fondo de la pasarela. El resto de la banda muy compactos, pero sin excesivo protagonismo por parte de ninguno de ellos, aunque "el último cherokee", como lo llamo Bunbury imponía con su sola presencia y ese sombrero cowboy. Y Pedro Andreu lo vi un tanto apagado. En cuanto al hermano de Juan " sangre de su sangre" lo vi bastante animado aunque no deje de ser un mercenario a sueldo que cumplió dignamente.
El sonido fantástico salvo en "Tesoro" y sobretodo en "Tumbas de sal" donde el sonido de bajo se saturaba y la voz no se oía como debería, pero eso no tiene importancia.El público al menos donde estábamos nosotros estupendo muy buen ambiente, aquello no era el típico concierto donde los "fans" se conocen dos o tres temas, allí todo el mundo conocía las letras de principio a fin. Y sin apretaduras de espacio. Supongo que a esto algo tuvo que ver los 65 euros de la zona vip y el pollo que se formó en la autopista.
Pero con Bunbury como frontman total, el que el resto de la banda quedase en un plano secundario, no lastro el concierto y menos cuando se mostro muy comunicativo, incluso diría que emocionado en algún momento, su voz estuvo más que perfecta en las casi tres horas de concierto. Y la verdad me emocione un tanto cuando en el tema final se sentó junto al en otra hora su "enemigo declarado" Juan Valdivía. Para mi aquello era como una reconciliación escenificada de dos grandes músicos que compartieron los mejores años de su vida juntos y que un día se divorciaron por las malas, ya fuese por las tan esgrimidas diferencias musicales la excusa más usada de la historia, o por un conflicto de egos. Pero mientras sonaba "En brazos de la fiebre" cantada con un feeling que ponía los pelos de punta, por mi mente pasaba la feliz idea de que el tiempo (para otros será el dinero), cicatriza muchas heridas, atrás quedaban años de declaraciones barriobajeras cruzadas y se daba paso a lo que realmente importa, la música. Quizás solo fuese la sensación de que estaba viendo por última vez a la mejor banda española de todos los tiempos, a una gente que creo canciones que significan mucho para uno y por lo visto para otra mucha otra gente. Esa noche me sentí muy feliz y puedo asegurar que no fui el único.
Hasta siempre Héroes.


Blog creado el 23 de Agosto de 2005 en Barcelona.
Idea original, secciones y reportajes: Manu y Nur.




Ingelmo dijo
Qué envidia de fotos!! A mí me toco verlos desde muuuuuucho más lejos, pero igualmente lo pasé fenomenal.
Un saludo.
31 Octubre 2007 | 08:56 PM