En la primera jornada de camino cayeron dos castillos de un lado el Castillo de San Javier en Navarra, que se puede visitar por dentro, y comtemplar magníficas vistas. Construido en el siglo X, en el año 1901 fue reconstruido y a día de hoy luce un aspecto imponente.
Es propiedad de la compañia de Jesús, no en vano en el siglo XVI fue propiedad del padre de San Francisco Javier, y en este castillo nació el propio San Francisco Javier, cofundador, junto con San Ignacio de Loyola, de la Compañía de Jesús.

El castillo tiene una torre del Homenaje y otras dos torres en las esquinas. La torre del Homenaje sobresale del resto del conjunto por su altura y esbeltez. Apenas tiene saeteras y vanos, y está rematada en almenas rectangulares. Alrededor de la torre hay un recinto que la protege, coronada con la bandera de San Javier.

Junto al castillo, se construyó una iglesia neorrománica con la misma piedra que la del castillo para que no rompiese con la armonía del conjunto.