Extraño libro el que me acabo de leer, es de un escritor español Felipe Botaya, que descubrí recientemente a través de un blog "amigo". Un libro diferente por varios motivos, y difícil de definir ya que por un lado Botaya demuestra que tiene un amplío conocimiento del tema que trata las expediciones a la Antártida antes y después de la 2ª Guerra Mundial, y de armas secretas que en muchas ocasiones pienso se quedaron más sobre papel, que no se hicieron realidad. Así nos podemos encontrar en medio de esta novela de acción con un capítulo entero que viene a ser como un clase de Historia sobre expediciones a lo largo del tiempo al continente más desconocido, o sobre las armas secretas que desarrollaba el Tercer Reich, para luego volver a la trama.
Como veis Botaya mezcla acontecimientos reales, la aparición en aguas sudamericanas de diversos submarinos nazis bastante después de finalizada la guerra, la inexplicable desaparición de cerca de un centenar de ellos tras la guerra, muchos de los cuáles aún a día de hoy se desconoce como acabaron (probablemente hundidos por los propios alemanes antes de desembarcar en algún país "amigo" como Chile, Brasil, Argentina o incluso España), la desaparición de miles de alemanes (también probablemente huidos a terceros países con pasaportes falsos conseguidos con dinero o con la ayuda de redes alemanas en el exterior, en esos países repito "amigos".
La propia operación Hihgjump fue sin lugar a dudas muy dura por las condiciones climáticas adversas. Y es cierto que un gran número de los barcos que participaron regresaron con averías importantes, pero lo lógico es pensar que fue el hielo y los iceberg más que no los factores señalados por Botaya.

Baste a modo de ejemplo real y documentado fotográficamente: un accidente aéreo ocurrido durante la operación Hihgjump, Botaya nos lo explica desde una visión muy diferente a la oficial.
Y aprovechando en cierto modo el trágico final de dos, de los principales dirigentes de la operación el secretario de la marina James Forrestal y el almirante Byrd, Botaya expone sus ideas sobre que su final esta íntimamente ligado a está operación real ocurrida en 1947.

Incluso rescata a una figura de las postrimerías del Tercer Reich como el general de las SS Hans Kammler
del que nunca se supo que fue de él, tras la guerra para convertirlo en una especie de nuevo "conductor" de los alemanes en la Antártida .Y lo que se desarrolla como una novela de acción con toques fantásticos pero hasta cierto punto verosímiles, y adornada por un buen montón de detalles técnicos e históricos, deriva en su último tercio transformándose en una novela al 100% de pura ciencia ficción que me ha desconcertado,porque el cambio de rumbo es muy marcado. Seguramente porque todo se vuelve demasiado fantasioso e increíble, (nadie se puede creer las armas que hay allí ni lo que los alemanes han sido capaces de construir en la Antártida, una cosa es una base de submarinos y otra muy distinta lo que aparece en el libro esa especie de reino de Shangri-La creado por Kammler.
Mezclándose todo esto además con el tema Ovni tan en boga precisamente a partir de ese 1947, y el famoso incidente de Roswell que según Botaya fue de hecho una maniobra para distraer la atención de lo realmente sucedido en el continente blanco. A pesar de este último tercio de libro un tanto delirante, resulta ameno si te gusta este tipo de ucronia, historia y ciencia ficción. De todas maneras el libro es entretenido y toca temas que aquí en España han sido poco cultivados. Aquí queda el enlace a una breve entrevista al autor de la obra Felipe Botaya que se empeña en afirmar que un 70% de lo que cuenta es real, cuando a uno le da la impresión de que un 5% ya no estaría nada mal. Pero es sólo una opinión.