Masacre ven y mira
Nacionalidad: URSS
Año: 1985
Director: Elem Klimov
Intérpretes: Alexei Kravchenko, Olga Mironova, Liubomiras Lauciavicus, Vladas Bagdonas,Viktor Lorenz
Guión: Elem Klimov, basada en las historias de Ales Adamovich
Duración: 142 minutos
Música: Oleg Yanchenko
Sinopsis: Dos jóvenes de una aldea bielorrusa, cavan buscando armas de una reciente refriega, Florya desentierra un rifle y se lo lleva a su casa poco después los partisanos bielorrusos llegan a su casa y se lo llevan con ellos. La milicia se prepara para enfrentar a los nazis pero el comandante decide a última hora que Florya permanecerá detrás en el campo partisano, esto decepciona al muchacho que conoce a la sensual Glasha. Poco después, los aeroplanos alemanes aparecen y no tarda en iniciarse la pesadilla.
Opinión.
Una de las mejores cintas bélicas que uno personalmente haya visto nunca, que tiene la peculiaridad de ser de la antigua Unión Soviética. Masacre ven y mira, es un título perfecto porque eso es lo que vamos a ver a través de los ojos de un adolescente Florya (Alexei Kravchenko), el horror de la guerra en un in crescendo. Además es un alegato contra la guerra y la deshumanización que conlleva. Es desde luego una película dura, en la que los nazis y sus colaboradores se nos presentan como seres deshumanizados, auténticos carniceros que aprovechan la retirada de sus tropas para vengar en las desválidas aldeas bielorrusas su frustración ante la inminente derrota bélica. Pasan las décadas y las guerras continúan asolando al mundo, y siempre es la población civilquien se lleva la peor parte. Dentro de la crudeza de la película hay ciertas escenas que adquieen un tono poético y de surrealismo total:
La danza que improvisa la bella Glasha bajo la lluvia, la sordera de Florya tras el estallido de una bomba, la belleza salvaje de los bosques capaz de transportarnos por unos efímeros instantes a una especie de mundo idílico para los dos jóvenes, en los que también asoman tintes de locura y deseos sexuales. Hasta que se asoman a la terrible realidad de lo sucedido en la casa y pueblo de Florya. En escenas poco complacientes con el espectador desde la comida con montones de moscas zumbando a su alrededor, hasta la salida del pueblo cuando los ojos de Glasha alcanzan a ver decenas de cadáveres desnudos y fusilados. A partir de aquí el trauma de Florya no hará sino acelerarse, quedan en la retina un montón de escenas crudas: el cuerpo quemado del anciano que sale al principio de la película, la odisea nocturna con la vaca, la barbarie en estado puro que sucede en el pueblo en que es acogido Florya.
Pocas veces en una película los ojos y el rostro del protagonista reflejan como está el sufrimiento, hasta llegar a una de las escenas cumbre, esa en la que los nazis se divierten poniéndole una pistola en la sien, mientras toman una fotografía del adolescente, un macabro recuerdo a modo de un trofeo de caza. Los nazis capturados con el doble discurso moral, mientras uno afirma que sólo cumplía órdenes, otro no duda en mostrar su odio al comunismo y sentenciarse con frases lapidarias, al decir: "los niños de hoy serán los soldados del mañana", estúpida frase con la que justificar la matanza. Al final mientras que los combatientes de la resistencia comienzan a marchar después de haber aniquilado a los asesinos del ejército alemán, un Florya completamente transformado y con fondo musical de Wagner dispara sobre un retrato de Adolf Hitler caído en el barro. Cada disparo está separado entre sí por unos 15 o 20 segundos, en los que se interpolan imágenes documentales de la Segunda Guerra Mundial al revés, vemos los cadáveres en un campo de concentración, Hitler que felicita a un muchacho alemán joven, algunos congresos durante los años 30, para rematarlo con una foto de de Hitler como bebé en el regazo de su madre, la única ante la que es incapaz de disparar Florya. Excelente final. Que simboliza la destrucción no sólo de la guerra, sino de toda la generación que la sufre. De todas maneras una película no apta para todos los públicos
Puntuación: 9


Blog creado el 23 de Agosto de 2005 en Barcelona.
Idea original, secciones y reportajes: Manu y Nur.



Wallestein 77 dijo
Te comento que el niño en muchos momentos actuo hipnotizado para evitar que acabase traumatizado por la dureza de algunas secuencias de la pelicula una lección de realismo y dureza que puede provocar dolor, como dices no es apta para todos los públicos o personas muy sensibles.
10 Enero 2009 | 12:07 AM