El jueves 29 de junio con un bochorno propio de la época que estamos, el gurú de las letras ácidas y callejeras, Don Joaquín Sabina, volvía al Palau Sant Jordi, 18.000 fans del jienense habían agotado ya hacía unas semanas el papel, y es que había hambre de Sabina en el cálido ambiente, todo el mundo recuerda las últimas pullas que ha tenido con ese otro "cantante" ofendido porque nuestro poeta del pueblo decidió cambiar el nombre de su actual gira "Ultramarinos" , por otro muy ignominioso por lo visto, que pecado más grande puede haber que rebautizar una gira con el nombre de "Carretera y top manta". Ante tamaña ofensa ese cantante de aspecto casi juvenil llamado en otros tiempos "El rey del pollo frito", llegó a decir que el nombre de esa gira era repugnante y que el bueno de Joaquín se creía que estaba por encima del bien y del mal. Muchos ojos atónitos contemplaban en ese programa que no ve nadie, pero que no sé porque, del cuál todos parecemos recibir mediante ondas telepáticas en horas de siesta información, un cruce de palabras entre los dos cantantes. Surgieron varias hipótesis de trabajo, en las cuáles nuestros mejores cerebros se devanaron los sesos buscando el quid de la cuestión a la sesuda pregunta: ¿A que responden estos ataques de Ramón? 1.¿Quiere hacer un nuevo Salsa Rosa? 2. ¿Quiere seguir siendo el más "progre" carca de este país? 3. ¿Se está postulando para suceder al "señor" Teddy Bautista?, ese que nos ha impuesto con su SGAE y la complacencia política, un canon bochornoso, con el que le doy dinero cuando paso mis propias fotos a un CD, o cuando hago copias de seguridad de mis post, por poner sóloun par de ejemplos pero en fin amigo Ramón, creo que luego te retractaste un poquito y dijiste que respetas al maestro, eso me gusta. Quieres que te diga en serio la diferencia entre tú y él, muy fácil 18.000 entradas a 30 euros vendidas con cuatro semanas de antelación, tú un concierto en la Sala luz de gas con 400 entradas a 16 euros, y regalas un libro, un CD y no se que más.
Es cierto que la cantidad no siempre equivale a calidad, pero hay ocasiones en que eso cuadra y lo digo desde un cierto apreció al creador de la mítica "Litros de alcohol" título popular aunque ya sé, que ese no es el real, que sino lo aclaro alguno me tildará de inculto, y es que como no soy un "progre" de los 80´s, reconvertido a tertuliano de la peor telebasura, me podrían confundir.
Aspecto del Sant Jordi a la llegada de nuestra cronista
El concierto en sí empezó con media hora de retraso con lo que a las 22:30 cuando tras una intro con música de vals salio al escenario una auténtica leyenda viva, una sonrisa se dibujo en muchos rostros, por fin el hombre de los 40+17 como se autodenomina, estaba ante nosotros. Con traje, un bombín, y una voz en perfectas condiciones y eso que tenía muchas dudas antes del concierto, se fueron desgranado temas de todas sus épocas, como "Aves de paso", "Ahora que", "Mentiras piadosas", "¿Quién me ha robado el mes de abril" etc., Y entre tema y tema en ocasiones nos obsequiaba con una de esas lecciones suyas de poesía espontánea "Allá por los años 50, Orson Welles se inventó una guerra de marcianos. Lo recuerdo por la Conferencia Episcopal y ese genio de la radiodifusión llamado Federico Jiménez Losantos". Hubo otras referidas ¿cómo no? a la actualidad más rabiosa que pasaba por el Mundial de Alemania y el nuevo fracaso de los nuestros para variar, para mi hubo dos partes la primera muy buena y la segunda excepcional desde que arremetió con "Calle melancolía" , y tuvo que sacarse el bombín y rendirse a la evidencia, su voz en un estado muy bueno, no podía competir con los miles que coreaban este mítico tema, prometió rock y cumplió su palabra "La del pirata cojo", "Pacto entre caballeros" y así un clásico tras otro hasta el broche final con 19 días y 500 noches y Noches de boda. Un Sabina perfecto en una noche redonda, y es que no todos los días se puede asistir a una comunión semejante entre un artista y su público. Gracias Joaquín.