Vivimos en quizás lo que llamaría la edad de oro de la televisión series como "Perdidos", "Los Soprano", "C.S.I", citó sólo algunas han alcanzado un status de culto, merecido a mi entender. A ellas quizás debamos añadir esta serie de la que me habían comentado que era buena, y después de ver el primer episodio desde luego promete.
Son suficientes cinco minutos para que el protagonista Michael Scofield, éste donde quería estar, es decir encerrado en prisión, por el camino quedan tatuajes, destrucción de recortes de prensa y un disco duro, el asalto a un banco y un juicio.
Tras todo esto en un precioso plano aéreo se nos acerca a la prisión de nivel uno "River State Penitenciary" dónde en principio le aguardan cinco años de condena. Todo esto obviamente tiene una explicación: el hermano del vicepresidente ha sido asesinado y un hombre llamado Lincoln Burrows es declarado culpable y sentenciado a muerte. El único que cree en su inocencia es su hermano Michael, que ha tramado todo un plan para sacar de allí a su hermano. Me extraña y no puedo dejar de señalarlo que los apellidos de los dos hermanos no coincidan, supongo que a lo largo de la serie se aclara esta cuestión.
Se conjugan aquí por un lado el fascinante tema de las fugas carcelarias, la vida dentro de la propia prisión, el tiempo que corre en contra del protagonista ya que la fecha de la ejecución se acerca y por otro lado un tema que fascina tanto a los americanos "Las conspiraciones", porque la presunta culpabilidad de Lincoln (fijaos que además tiene el nombre de un presidente fallecido en un magnicidio), esconde oscuros secretos y los servicios secretos quieren a toda costa que se ejecute la pena, e incluso asesinan a un obispo para que nada interfiera en sus planes.
La acción se estructura en tres ámbitos, uno sería lo que sucede dentro de la propia prisión, el segundo los personajes relacionados con los prisioneros y sus vivencias fuera de la prisión y por último en este primer episodio un pequeño flash back, en el que asistimos a la visita de Michael a Lincoln en prisión, cuando este último le jura que él es inocente y que tiene una importancia capital pues da pie a todo el plan ideado por Michael.
Este primer episodio es un torrente de información, así descubrimos que Michael Scofield es Ingeniero Estructural, que una vez llega a prisión en su ficha pone diabético, cuando no lo es, lo que le permite dicho sea de paso conocer a la preciosa doctora Tancredi para más Inri familia del gobernador, que ha localizado al personaje que delato al mafioso Abruzzi que cumple condena en la misma prisión, y que usará esa baza para sacarle favores, que es un aficionado a la papiroflexia, porque va sembrando de animalillos la prisión (homenaje a Blade Runner). Otros personajes interesantes que se nos presentan son el director de la prisión que esta construyendo un Taj Majal de marquetería para su esposa y que necesitara de la ayuda de Michael, y Charles Westmoreland, al que en prisión todos creen que es D.B. Cooper una leyenda carcelaria y que parece ser tiene un botín de un millón y medio de dólares fuera esperándole. Y por último Verónica la abogada de Michael y que en otro tiempo fue novia del hermano ahora condenado a muerte.