Estados Unidos
Año: 2005
Director: David Slade
Intérpretes: Ellen Page, Patrick Wilson, Sandra Oh, Odessa Rae, Gilbert Jones
Duración: 99 minutos
Guión: Bryan Nelson
Presupuesto: 950.000 dólares

Sinopsis:
La historia comienza con Hayley (Ellen Page) una adolescente simpática y relativamente madura que se cita en una cafetería con Jeff (Patrick Wilson), un fotógrafo treintañero al que ha conocido chateando en Internet. Durante su charla en el bar, Hayley se muestra encantada con la química que parece haber entre ellos y, así, acaba sugiriendo ir a casa de Jeff para que le tome algunas fotos artísticas, a lo que éste accede. Una vez en la casa, y después de que la joven haya servido un par de vodkas, la intimidad entre ambos va creciendo poco a poco. Para cuando empieza la sesión fotográfica, mero preámbulo a lo que parece una relación ilícita, Hayley comienza a quitarse algo de ropa... y Jeff comienza a no sentirse muy bien, hasta que cae desmayado al suelo. Cuando despierta, lo hace atado a una silla, inmovilizado y confundido. Sólo entonces descubrimos que Hayley no es tan cándida como aparenta.
Esta sinopsis vendría a resumir lo que son los primeros veinte minutos de cinta, la parte blanca de la película en donde a pesar de que se intuyen temas como el sexo con menores, todo tiene tintes de inocencia y donde Hayley se presenta como una chica cándida, inteligente y un punto incomprendida. Para dar paso a continuación a un cambio radical en su personaje, pero sin caer en ningún momento en estereotipos ya muy sobados de psicópata que en un momento u otro pierde los estribos. No es fácil que una película en la que prácticamente solo hay dos protagonistas, sea capaz de crear tanta tensión y eso se debe en gran parte a la fantástica interpretación de los dos actores principales. Hay un sector de la crítica que califica esta película de fascista, por el tema de la venganza, entonces Kill Bill y otros muchos cientos de películas, debemos suponer que son de esa ideología. Yo por contra la veo como una fábula, ¿quién es Hayley?, una amiga de la desaparecida que se menciona a lo largo del film, ¿o una especie de ángel vengador? me inclino por esto último o si queréis una Caperucita Roja transmutada en lobo justiciero, que no sabes de donde ha venido ni a donde va, pero que si tiene una misión impartir su justicia.
Entre los aciertos cabría señalar que la información que nos va llegando, lo hace de una forma perfectamente dosificada y que con tan pocos elementos y un único escenario la cinta no se hace aburrida en ningún momento, el gran pero que le veo es el final completamente inverosímil, y no lo destripare, pero digamos que el “puenting”, no es la opción más creíble por mucho que la situación se haya llevado a un punto bastante limite, no me encaja con la psicología del personaje.
Puntuación: 6.5