Estados Unidos
Año:
2003
Director: Marc Foster
Intérpretes: Ewan McGregor, Naomi Watts, Ryan Gosling, Bob Hoskins, Janeane Garofalo, Kate Burton, Elizabeth Reaser, B.D. Wong, Amy Sedaris
Duración: 97 minutos
Guión: David Benioff
Presupuesto: 50 millones de dólares.
Sinopsis:
La historia nos habla de un depresivo personaje "Henry", encarnado por Ryan Gosling, el cual amenaza con suicidarse, en un plazo de tres días. Un psiquiatra, Ewan McGregor, intentará evitar ese suicidio, pero no acaba de comprender la vida, pensamientos y actitud de su paciente, lo que hace más complicada su posible ayuda, además por medio esta su novia Naomi Watts ex-paciente que también intento suicidarse y a la que consiguió salvar.
Opinión:
Ya tengo la que para mí es peor película en lo que llevamos de año, ahora me resulta fácil entender como una película rodada en el 2003 ha tardado tanto en llegar a los cines, en Estados Unidos se estreno en el 2005 y apenas recaudo 4 millones de dólares y en este 2006 llega a Europa donde me temo que su éxito va a ser nulo. Menudo desaguisado, a pesar de contar con un buen reparto en líneas generales, el director trata de emular el cine de un David Lynch o David Cronenberg y se hunde en el más estrepitoso de los fracasos. Además de que me pregunto en que se han gastado tan abultado presupuesto, porque los dólares no se ven por ningún lado.
Durante la proyección y pese a poner atención, os lo juro no pude evitar la sensación de aburrimiento, y de que a pesar de su corta duración se me hiciese larga, llega un punto que piensas ¿Qué se fumaron para hacer esta película?. La factura técnica es impecable no se lo voy a negar, pero por muy bien que situé la cámara en determinadas escenas, por muy bien que enlace una escena con la siguiente a través de un objeto u acción, estas florituras son del todo insuficientes cuando la historia que nos cuenta es del todo inverosímil, y lo máximo que puedes pensar es que el guionista estaba "confundido", aunque en el cine este muy de moda ver protagonistas que ven y hablan con los muertos, hay un montón de escenas que chirrían y encima hay pretenciosidad, como cuando Ewan McGregor llega a casa tras ser mordido por el perro y la misma escena de su entrada en casa se repite tres o cuatro veces sin sentido alguno, Una especie "deja-vú", absolutamente carente de sentido. Ante esto solo nos queda esperar el final y ver como resuelve tamaño fiasco, y aquí de nuevo fracaso, se nos pretende explicar todo desde la perspectiva de un personaje "Ewan McGregor", que sería en lógica un secundario y no el protagonista de semejantes delirios o ensoñaciones.
Por una vez la traducción de un título les ha salido redonda “Tránsito”, se podría emplear el termino en dos sentidos y los dos serían muy aclaratorios sobre lo que sucede.
Puntuación: 2