En una visita de viernes por la tarde a ese lugar que el bueno deSammy tyleroseha bautizado como "paraíso cultural", me pertreche de un buen puñado de libros a una semana del comienzo de las vacaciones, pero sin duda el que más ilusión me ha hecho, es la autobiografía del gran Errol Flynn, de hecho debería decir que lo he devorado en un par de días.
Y es que hay personajes que conoces desde la niñez y su aureola lejos de desvanecerse, se va incrementando con el paso del tiempo. Hace poco Kar hablaba en su blog de la vigencia de "Capitán Blood", creo que podría añadir unas cuantas más "Robin de los bosques", "Objetivo Birmania". "La carga de la brigada ligera"...y es que en los años treinta y cuarenta nadie mejor que Errol para encarnar a un héroe que además derrochaba carisma en la pantalla y fuera de ella. Esta misma semana una de las últimas actrices vivas de la edad de oro de Hollywood, su compañera nada menos que ocho películas Olivia de Havilland, a sus 93 años ha hablado sobre su relación con Flynn, (por cierto los Havilland son una familia longeva además de Olivia tenemos a su hermana la también actriz Joan Fontaine con 91 años, aunque estas dos hermanas se llevan a matar y hace décadas que no se dirigen la palabra) volviendo a nuestro protagonista vivió una vida de lo más intensa, llegó a los cincuenta avejentado y su corazón dijo basta. Inolvidable es aquel No Me Judas que hace unos años le dedico "The Man" tomando como base este libro que si no yerro en Inglés se titulaba "My wicked, wicked days". Y es que un hombre que ha desarrollado tantas profesiones y tan variopintas, no puede defraudar además de actor, administrador del gobierno hasta que se acostó con la mujer que no debía y se quedo dormido, imaginaos quien llegó entonces, vagabundo, pescador con dinamita incluso afirma haber matado así a un tiburón que le estropeaba el negocio comiéndose a los peces, soldado mercenario, ladrón de joyas, responsable de plantaciones de cocos, buscador de oro, castrador de ovejas con los dientes eso sí, navegante, playboy, adicto al sexo y a las drogas tiene curriculum más que suficiente para rellenar un libro que entretenga.
Por cierto un NMJ de esos que se te quedan grabados en mente y que no podía empezar mejor de mejor forma que con la letra de Dogs d´amour: "You wanna be like Errol Flynn, Captain Blood was a whore". El hecho de que por fin se publique en español este libro con más de cincuenta años de retraso, supongo que tiene que ver con que en unos meses se cumple el centenario de su nacimiento y aprovechando la efemérides por fin podemos leer estas "Aventuras de un vividor". Ante cualquier autobiografía hay que tener ciertos reparos, nadie va a tirar piedras sobre su propio tejado pero la verdad es que asumiendo que Errol no lo va a contar todo, en ocasiones se pude leer entre líneas como en su etapa de capataz en la plantación de copra en Nueva Guinea, cuando se lió con una chica muy joven y elude decir sus años, empleando como justificación la frase: "allí no existía el concepto de edad", la misma frase que prnunciará después en una sitación similar en su plantación de tabaco y de nuevo con una "joven". Desde luego no oculta algunas de sus grandes debilidades, sobre todo el alcohol y las mujeres , pero revistiéndolo todo de ironía, basta ver ese capítulo inicial donde nos cuenta su desastrosa situación financiera tras querer rodar en Italia una película sobre Guillermo Tell y salirle las cosas lo bastante mal como para tener que desprenderse de uno de sus cuadros de Gauguin. Tras estas primeras páginas cargadas de reflexiones y con un Errol muy consciente de su situación mediados los años cincuenta. Llegan los capítulos del libro con bonitos nombres, como el primero "El diablo de Tasmania" con los primeros años de la vida de nuestro protagonista, una madre con la que nunca se llevó bien y un padre sumergido en su propio mundo de ciencia, es el capítulo más corto y más flojo con las travesuras de un niño y adolescente que se escapa de casa tres días y que no siente ningún interés por la educación académica, salpicada con viajes al viejo continente estuvo unos añitos en un aburrido internado inglés, dónde según cuenta algún profesor pretendía enseñarle algo más que letras y números, de esta estancia deriva al parecer su acento más inglés que australiano. A partir de aquí llegan los capítulos con más chicha "El cocodrilo y la espada", "Siete mares a Inglaterra"...Cargados de vivencias y anécdotas que satisfaran a cualquier fan de este hombre, una rock´n´roll star adelantado a su tiempo, creo que mejor que en este caso lo mejor es leerse el libro y descubrir lo intensamente que vivió este hombre.
Curiosa foto de Errol Flynn tomada en sus días de Mallorca, con un corsé para aliviar los dolores de un golpe publicada en un periódico de la isla y con un texto del propio Flynn "La nueva imagen para los chicos". Leer este libro es conocer un poco más la leyenda y es imposible no sentir simpatía por un vividor como él. Que salió de su casa sin dinero, paso por todo para subir a lo más alto del olímpo Hollywoodiense y luego volver a caer en gran parte por sus propios vicios.
Existe un bloghttp://unamericanoenmallorca.blogspot.com/que no sé muy bien si es ficción o realidad , en él se narran algunas de las hazañas de Flynn en la isla de Mallorca, además de múltiples anécdotas que contaba cuando iba mamado que era muy a menudo como los picos que se daban "Cary Grant y Randolph Scott" en fiestas o mejor dicho orgías, es muy entretenido de leer y el contenido no desencaja para nada con este pedazo libro.
Para terminar una foto de su tumba en Vancouver según reza la solapa interior del libro fue enterrado con seis botellas de Whisky, aunque quizás hubiera sido más apropiado seis botellas de vodka, en honor a ese maletín que llevaba habitualmente con él esta bebida y dos vasos.
Hoy le toca el turno a uno de mis directores de cine favoritos Sam Peckinpah, todo un personaje con una vida llevada al límite en muchas ocasiones, como deja bien clara la biografía "Vida salvaje" escrita por su amigo Garner Simmons, un libro perfecto para introducirte en la vida del genial director y saber como fueron los rodajes de sus catorce películas, no faltan anécdotas y conflictos en prácticamente todos y cada uno de esos rodajes, en cierto modo Sam Peckinpah viene a ser como el Jim Morrison del cine.
En la contraportada del libro queda bastante bien retratado: "una persona compleja e intuitiva que, creyendo que la creatividad sólo puede nacer del caos, siempre estuvo dispuesto a desatar este último". Si a esto le sumamos sus problemas con el alcohol, las inyecciones diarias de vitamina B12, y ya en la década de los setenta la cocaína podemos entender que hacer cada película era una aventura o una tormenta en si misma.
El libro además está plagado de entrevistas a un buen número de personas que participaron en sus películas desde actores como James Caan, Charlton Heston, Dustin Hoffman, Steve McQueen o Kris Kristofferson a actrices como Stella Stevens, Ali MacGraw o Helen Shaver, además de a un buen número de productores y técnicos con una variedad de opiniones que nos permiten hacernos una idea de lo díficil que podía ser trabajar con este hombre.
Hace muchos años estando una mañana en casa por casualidad estaba viendo uno de esos programas en que varias personas discuten sobre un tema, en un momento dado una señora saco a relucir la figura de Sam calificándolo de apologista de la violencia y misógino. Sus películas están cargadas de violencia sería una estupidez negarlo, pero de ahí a hacer apología de la misma creo que media un abismo y en cuanto a lo de misógino es una idea bastante extendida entre cierto sectores "feministas" que no entendieron muy bien "Perros de paja", pero un hombre que se caso cinco veces, aunque tres veces fuera con la misma mujer y que se enamoraba habitualmente de prostitutas, no parece ser muy misógino, quizás lo más aclaratorio en este apartado sean las palabras de una de sus actrices Helen Shaver que narra su primer encuentro con el director. "Creía que iba a conocer a un misógino, un hombre que odia a las mujeres. La única razón por la que había ido era por quien era: un director de grandísimo talento. Pero me esperaba la peor. Así que entré allí, y me encontré a aquel hombrecillo detrás de una gran mesa, y era tan encantador que me quedé maravillada. Era completamente lo contrario de lo que yo pensaba. Diez minutos más tarde, me empecé a poner colorada, y a reírme como si fuera una colegiala. A Sam le encantaban las mujeres. Te hacía sentir tan bella...tan importante". Además de la visión de conjunto lo mejor del libro es el montón de detalles de que uno desconocía y que salen a la luz, desde la personalidad también un tanto "extraña" de Steve McQueen que al parecer reescribía constantemente sus escenas como sí el fuese el guionista, además de su obsesión compulsiva en verano por quitarse la camiseta entre escena y escena para tomar los rayos del sol. O las opiniones del compositor Jerry Fielding sobre Bob Dylan que además de participar en "Pat Garrett and Billy the Kid" había compuesto la banda sonora: "En mi opinión, Bob Dylan compuso siete grandes piezas musicales y un montón de tonterías que no valen más que para adolescentes descerebrados". A Fielding le pareció horroroso que en la película sonase: "Knockin´s on heaven´s door" con una batería de rock en una escena en que el tipo está muriendo y la emoción habla por sí misma. He aquí la escena en cuestión.
Para Fielding Bob Dylan era en palabras textuales "un niñato" y él por su parte hubiera puesto como tema central una canción escrita por Kris Kristofferson para la película "One for the money" que finalmente no aparecía en la película, pero si posteriormente en su disco "Spooky Lady's Sideshow". Anécdotas hay muchas como la costumbre de Peckinpah de llevar al rodaje a varias prostitutas, aunque no esto no siempre salía bien, en "La balada de Cable Hogue" gran parte del equipo sufrió una enfermedad que trajo consigo una de tales chicas. Pero más allá de todos estos hechos siempre nos queda ese legado de catorce películas unas mejores"Grupo salvaje", "Pat Garrett and Billy the Kid", "Quiero la cabeza de Alfredo García", "La huida" otras más flojas "Los aristócratas del crimen" y en especial "Convoy". Pero ningún director ha sabido reflejar como Sam esos temas que tanto le gustaban la amistad traicionada, el empuje implacable de los tiempos modernos ante seres que son incapaces de adaptarse, la hipocresía de la guerra y de la religión.
Viendo esta vieja fotografía en la que aparece Lana Turner y un individuo al fondo, lo primero que probablemente se nos venga a la cabeza, es que se trata de la escena de alguna de las películas que en su día protagonizo la gran actriz, sin embargo no es así. Aunque la foto corresponde eso si, a lo que algunos consideraron la mejor interpretaciónde la actriz a la largo de toda su vida, no estamos hablando de su sensual papel en“El cartero siempre llama dos veces”, ni su pérfido personaje como Milady en “Los tres mosqueteros” junto a Gene Kelly, ni siquiera al papel que uno considera su mejor actuación tras las cámaras junto a Kirk Douglas en “Cautivos del mal”. No, su gran do de pecho lo dio en una actuación efectivamente ante cámaras y flashes pero no los de un estudio, sino en una sala de juzgado y en un caso de asesinato bien real.
En este 2008 se cumplen 50 años de esa gran “actuación” y es el momento perfecto para recordar los hechos que se sucedieron hasta esa instantánea y las consecuencias de todo ello.
Podríamos decir que Lana Turner era aparte de una bella mujer, una persona que no había tenido demasiado suerte en sus matrimonios, coleccionaba maridos y divorcios,amén de constantes romances con figuras de la talla de Frank Sinatra, Howard Hughes, Tyrone Power. En 1957 ponía fin a su tercer matrimonio, que apenas había durado cuatro años, el agraciado en esta ocasión había sido Lex Barker (ese Tarzan de segunda que se casaría en 1965 con una tal María del Carmen, más conocida entre el pueblo español por “Tita” Cervera celebérrima baronesa de Thyssen).
De nuevo sin pareja y con tan solo 36 años Lana emprendió una nueva relación con un tal John Stompanato, un joven y atractivo hombre según el parecer de la época , también conocido en su círculo intimo como “Oscar” en referencia a la famosa estatuilla cuyo tamaño es de unos 30 centímetros, al parecer la medida de cierta parte de la anatomía de nuestro amigo Johnny, que contaba en su haber un curriculum no demasiado envidiable, ex marine americano, había sido posteriormente guardaespaldas del gánster mas peligroso de Los AngelesMickey Cohen, había tenido asimismo tres esposas y un hijo aunque este dato lo desconocía la “buena” de Lana, pero sobretodo era un gigoló había sabido sacarle partido a su mejor arma y por aquel entonces ya había sacado tajada de unas cuantas damas acaudaladas de la sociedad californiana. En la época en que conoció a la actriz, febrero del57, regentaba una elegante tienda de objetos de regalo un buen trampolín para conocer señoras.
Curiosa foto de familia, antes de la tragedia. Steve Crane, Lana Turner, John Stompanato y Cheryl Crane
Por su parte Lana Turner tenía una hija CherylCrane, nacida de su unión con el actor Steve Crane y acumulaba ya algunos antecedentes de conducta violenta en sus anteriores matrimonios.En una ocasión se había peleado con su marido y acabo arrojada escaleras abajo, en otra ocasión fue abofeteada en público por otro de sus maridose incluso en alguna ocasión tuvo que lucir gafas negras para disimular el estado de alguno de sus ojos.Como que Stompanato no era precisamente un ángel, la violencia y el desenfreno los acompaño en sus quince meses de relación.
Kenneth Anger en su libro Hollywood Babylon recoge algunos de los puntos álgidos de esa relación. Por motivos de trabajo Lana Turner tuvo que trasladarse a Londres para rodar allí una película titulada “Brumas de inquietud” en el reparto la acompañaba Sean Connery. Incapaz de superar la dependencia de Stompanato, le envía un billete de avión para que la visite en la capital del Reino Unido. Allí se produce un famoso incidente Stompanato celoso del escocés un buen día le apunta con una pistola y le exige que se aparte de su hembra. Poco después John sin demasiado escándalo era invitado a abandonar el país de su “graciosa majestad”.
Pero estos juegos parecían gustarle a la actriz, como queda reflejado en doce cartas que serian posteriormente publicadas por la prensa Lana reclamaba algo más que amor de su hombre. Textualmente le pedía “esas caricias salvajes que me hacen tanto daño y que son al mismo tiempo tan bellas”, “Soy tuya y te necesito mi hombre”. En México los huéspedes del hotel Vía Vera se quejaron de la ruidosa forma de hacer el amor de la pareja. Entre el amor y las broncas seguirían viviendo los siguientes meses, a John le gustaba jugar y apostar y por lo visto no con mucha suerte por lo que acudía a Lana en busca de dinero de forma cada vez mas asidua.
Hasta la noche de autos, un 4 de abril de 1958 en el lujoso barrio de Bedford Drive, Los Angeles. Esa noche un Johnny más violento de lo habitual abusaba de Lana (ella se había negado a continuar pagándole sus deudas de juego) maltratándola de palabra y obra. En la habitación contigua se encuentra la joven de 14 años Cheryl Crane que aporrea la puerta y le pide a Stompanato que se detenga, el mafioso por respuesta le dice que va a desfigurar a su madre. Asustada Cheryl corre a la cocina, coge un cuchillo de 25 centímetrospara cortar carne y sin dudarlo se dirige de nuevo al dormitorio, entra y una vez dentro cuando John se acerca a ella, la joven le clava el cuchillo seccionándole la aorta, ni el boca a boca de Lana Turner ni una inyección de adrenalina directa al corazón que le pone un medico antes de la llegada de la policía pueden evitar la muerte del gánster.
Un policia con el arma del crimen.
Y llego el gran show, o sea el juicio donde a decir de muchos Lana hizo su mejor papel,testificando:“Todo sucedió tan rápido que ni siquiera vi que mi hija tenía un cuchillo en las manos. Pensé que le había golpeado en el estomago con los puños. El señor Stompanato se separo y cayó de espaldas. Se llevo las manos a la garganta, se ahogaba. Corrí hasta él y le levante su jersey. Vi la sangre…De su garganta, escapaba un sonido terrible” A lo largo de su magistral actuación ante el tribunal, Lana lloro y casi se desmayo. “Trate de insuflar aire entre sus labios entreabiertos…mi boca contra la suya…” Lana estaba a punto de desvanecerse mientras narraba lo sucedido, su abogado Geisler la sostenía, un alguacil compadecido le traía presuroso un vaso de agua. Termino con la voz trémula “Estaba muriéndose”.
La dramática declaración de Lana consiguió en buena parte que el jurado solo tardase veinte minutos en emitir su veredicto, homicidio justificado y la pena la menor de todas las posibles, Cheryl es condenada a seis meses en un reformatorio. Tras cumplir la condena se traslada a vivir con su abuela.
Hasta aquí la versión oficial de lo que sucedió el 4 de abril de 1958, sin embargo para algunos los hechos fueron otros Lana que si presentaba un buen numero de moratonescomo pudo comprobar la policía tras un examen médico, había sido en realidad la asesina y como si se tratase de nuestro penoso “Farruquito” había descargado las culpas en su hija previo consentimiento de esta, a sabiendas de que siendo menor y con su dinero conseguiría que la joven superase la amarga experiencia y de esa forma ella no quedaría marcada de por vida, ni pondría fin a su carrera. Es una versión que uno no comparte, pero que circulo en su día promovida sobre todo por Carmine Stompanato el hermano del muerto, que no dudo en lanzar al mundo una frase inolvidable “ Lana ha descubierto que tener asu hija de guardaespaldas, le permite deshacerse de amistades molestas”.
Un día cualquiera bajas a comer a casa de tus progenitores, después de la comida, uno se decide a mirar en un mueble cosas que dejó atrás cuando se mudo a su nueva casa, en verdad andaba buscando unos apuntes, pero acabas encontrándote con una pila de viejos libros,a los que por curiosidad le echas una ojeada y hay uno en especial que te llama la atención. El motivo,supongo que en parte fue porque hace unos días leí en el blog de Los secuestradores de iones un post dedicado a esa banda de que tanto me gustaba cuando era un "metal kid" a principio de los ochenta, aún recuerdo un día de verano de 1983 o 1984 que estaba escuchando a losBarón y una prima mía cuatro años mayor que yo, escandalizada, me pregunto algo así cómo ¿no me dirás que te gusta eso? Pues sí. Sus tres primeros discos y los dos directos sobre todo, luego vinieron unos discos más flojos y tras la marcha de Hermes y del Sherpa, el interés decayó a lo que habría que unir la fuerza de otros nuevos grupo que venían pisando fuerte. Pero aún así de vez en cuando me gusta escuchar aquellos himnos roqueros, porque los barones fueron muy grandes. Volviendo al artículo de esos chicos de Aragón, hablan sobre las disputas entre los hermanos de Castro y Sherpa y se posicionan del lado del último, estoy de acuerdo con ellos en parte. En este año de regresos y nostalgia no entiendo como los hermanos no han aceptado un tour de reunión y más habiendo bastante dinero de por medio como señala el propio Sherpa, a fin de cuentas ellos "los hermanos Castro"siempre han estado hay. Con un Sherpa dispuesto y una llamada a Hermes Calabria la cosa se solucionaba en un santiamén, pero en fin ellos sabrán hay que respetar su postura. Aunque no me ha gustado de ellos lo que dice el Sherpa que no quisieron tocar con él en un concierto reciente en que coincidieron, ni siquiera un par de temas. Esa es ya una postura un tanto exagerada por parte de los hermanos. Aunque por otro lado quiero señalar que ni lo que ofrece los barones actuales, ni el Sherpa en solitario me gusta, pero un ejercicio de nostalgia me gustaría verlos juntos sobre un escenario, cuando otras bandas hacen caja rescatando su "gloriososo" pasado, porque ellos no.
Y ahora cambiando de tercio vayamos al título del post. He aquí un libro que tiene casí veinte años, escrito por J. L. Campuzanoalias "Sherpa", una obra de lectura fácil menos de 140 páginas y encima con unos cuantos dibujos, propios del autor antes de convertirse en pintor, además de músico. El libro viene a ser un cúmulo de anécdotas de la vida de este músico. Unas con más gracia y otras con menos, pero todas me parecen bastante entrañables, a uno las anécdotas de Bruce Dickinson, o de esa noche en Londres en un garito de mala muerte han sido de las que más le han gustado. Un bonito recuerdo de un tipo muy especial, con carisma y un halo de sinceridad.
Este mes había un par de espectáculos en la ciudad que tenía ganas de ver por un lado estaba en cuatro únicas sesiones "Rat Pack", un show que venía de Londres y en la que tres actores cantantes rememoraban los buenos tiempos de Sinatra, Martin y Davis, pero los precios la verdad eran más propios de un espectáculo con los tres protagonistas auténticos que no de unos "homeneajadores" con todos mis respetos por muy excelentes que estos sean. Descartada esta opción en el horizonte me quedaba claro que al final iría a ver a un famoso mentalista orihundo de este país, aunque su nombre artístico pueda indicar lo contrario el señor Anthony Blake.
La primera vez que oí hablar de este hombre fue hara cosa de tes o cuatro años años cuando la otra mitad del blog y su madre asistieron a uno de sus montajes. Al regreso pude ver dos posturas bien diferenciadas mientras a una le había encantado y se preguntaba como diablos hacía sus trucos "Blake", a la otra no le había gustado demasiado.
Esto fue suficiente para despertar mi curiosiodad, en estos últimos años Blake se ha hecho más conocido del público por algún programa televisivo, o por "adivinar" el número del gordo de Navidad.
Pero a mí personalmente lo que me hacía ilusión era verlo sobre un escenario e interactuando con el público así que el domingo era el día señalado.
Lo primero era acudir al lugar más emblemático de la ciudad Condal, sí Las Ramblas que ya lucen sus luces navideñas.
El lugar en concreto la sala 1 del club Capitol, un nombre mítico en mi mente pues esa palabra la asoció de casa de discos en la que el gran Frank Sinatra grabo sus mejores obras.
La verdad es que la visita al local coincide con la lectura que ahora estoy haciendo sobre la vida del mentalista más grande del siglo XX, el gran Erik Jan Hanussen, un libro muy ameno escrito por Jesús Palacios y en el cuál se habla de algunos de los trucos o técnicas del mentalismo, curiosa por ejemplo me resulto una de esas técnicas que dice emplean los mentalistas, una especie de lectura de los músculos. Cosa que luego asocie al primer "truco" de la noche.
Ese primer truco de la noche me dice Nur que ya lo puso en práctica hace unos días en el show de Buenafuente, o sea que no revelaré nada especial. Blake aparece por el pasillo de butacas y va estrechando manos del público a la vez que pregunta ¿Cómo estás? entre otros estrecho las nuestras De una una bolsa negra hace coger al público cinco bolas que no se ven en ningún momento cuatro son de color plateado y una negra, luego sube al escenario a las personas que han cogido las bolas y les hace una serie de preguntas, que dan juego incluso para echar unas carcajadas según el escogido de turno y su salero,a la vez que les aprieta los musculos de los brazos y les pide que lo miren fijamente a los ojos, sea todo parte de una parafernalia escénica o no la cosa resulta entretenida, comienza un juego de descartes hasta que obviamente se queda con la persona que tenía la bola negra.
A partir de aquí hora y media escasa con un Blake muy cercano al público haciendo participar a un gran número de personas del público, unas con grandes ansias de participar y otras mucho más remisas hay desde trucos simplesa otros mucho más complejos, hasta llegar al número final el más elaborado donde en opinión de muchos la persona que sale al escenario es un "gancho", sinceramente pienso que no es así, que la chica que salió no estaba compinchada. Y aunque muchos digan que lo de hacer levitar una mesa no es cosa del otro mundo, más que la propia levitación de la mesa me quedo con la cara de alucinado del chico que salió al escenario cuando vió como la mesa se elevaba, un momento impagable de verdad. Pero hubo muchos momentos que me gustaron adivinar los tres últimos números de la serie de un billete de diez euros, o cuando le pidió un número de dos cifrasa unvoluntario que era un niño y que para sorpresa de todos dijo "V" a lo que todos sonreímos y "Blake" le pidió un número de dos cifras no una letra, número que por supuesto adivino. Quizás el número donde más se puede intuir el "truco", es el del "supuesto trance" en que hace entrar a un voluntario del público y donde repite aquello de "lo que el ojo ve, el oído escucha y la mente interpreta", pero lo mejor es que quien lo vea extraíga sus propias conclusiones entorno a la fotografía que allí se muestra.
Otos buenos momentos fueron cuando fuecapaz de descubrir esa comida que no le gustaba a una persona, la músicapreferida de otra, elhábito de una señora antes de acostarse o esa otra chicaa la que descubrió su fobía, y no se trata de la típica fobia a las serpientes, arácnidos o similares, sino que la muchacha sentía temor de algunos rostros en las viejas fotografías en blanco y negro.
Así que tras hora y media de actuación y cuando la cosa acabó salímos contentos de allí, este tipo de espectáculos son una cosa que no debería desaparecer y a Blake se le notan las tablas quizás el mayor pero, sea que la hora y media se pasa volando, pero un sólo hombre con cuatro pizarras, una caja fuerte, un par de sillas y una mesa que es capaz de hacerte pasar un buen rato se meree todos nuestros respetos. Se da la curiosidad de que en Barcelona por lo visto tenemos dos seres haciendo actuaciones de este tipo de un lado Blake y de otro Luis Pardo, existiendo al parecer incluso una rivalidad entre los fans de uno y otro. Visto uno, no descartó ver que es capaz de ofrecernos el catalán en su espectáculo.
Siempre es mejor acudir a una de estas actuaciones que no a patéticos espectáculos políticos de refundación de lo "más rancio de nuestra tierra" o a conferencias de ex senadores de allende de oceáno con la cara estirada y proclamas igualmente "rancias".
Muchas veces cuando se habla de magos en el siglo XX, enseguida sale a la palestra el nombre de Aleister Crowley, quedando otros en un injusto segundo plano. Sin ir más lejos a uno le resulta mucho más atrayente la figura de Erik Jan Hanussen, un hombre en cuya biografía parecen darse de la mano hechos reales con otros que tienen un cierto halo de leyenda, siendo difícil discernir que fue real en su vida y que forma parte de la leyenda que lo rodea.
Hanussen al que se ha tildado de muchas cosas desde farsante, a arribista pasando degenerado sexual por sus supuestas orgías.
Es desde luego una persona con una vida fascinante y que cuando menos a nivel personal tenía su lado oscuro y sus contradicciones más que evidentes. Baste señalar que era judío de nacimiento y sin embargo apoyo o según otros simplemente vaticino la ascensión de los nazis al poder, viéndose en numerosas ocasiones con Hitler y su camarilla fueron precisamente estas amistades las que lo conducirían a la tumba. Digamos que apostó fuerte y acabo perdiendo.
Al escribir sobre él enseguida vienen a la memoria nombres como el de nuestro famoso "Anthony Blake", pues algunos de sus trucos son ciertamente parecidos a los de Hanussen e incluso puede que su figura sirviera de inspiración lejana para una película reciente llamada "El ilusionista", eso sí salvando grandes distancias, pero sin negar ciertas similitudes. Aunque de hecho sobre la figura de Hanussen existen tres películas que se inspiran en su totalidad o en parte en su figura. La primera es una película alemana de 1955, con el propio director O. W. Fischer ejerciendo de Hanussen y con la presencia de un joven actor que se convertiría con el paso de los años en uno de los intérpretes más excéntricos que ha dado la historia del cine, poseído por un cierto grado de locura me refiero al inimitable Klaus Kinski, más rubio platino que nunca pese a ser una película en blanco y negro, y de al que sólo he podido ver unos fragmentos.
La segunda película también titulada Hanussen es de 1988 la protagonizó Klaus Maria Brandauer. Esta coproducción húngaro-alemana dirigida por Itsván Szabo. Se basaba supuestamente en la autobiografía del vidente y nos ofrece una versión bastante diferente a lo leído en otros libros. Es lo que calificaría como un biopic "blanco", de un lado se toma como base que los poderes del mago son reales y por otro lado se nos muestra a un hombre que no apoya al nazismo implícitamente, sino que son sus poderes los que lo atraen hacía su figura a los círculos del partido nazi y en la honestidad de pronosticar su ascensión, se ve atrapado en un círculo vicioso que lo llevará a la tumba.
Y la tercera película es la mucho más reciente (2001)
Invencible con Tim Roth ejerciendo como Hanussen aunque el hecho de compartir co-protagonismo con un "gigante polaco" le resta fuerza al propio papel de Roth, el retrato de Hanussen que nos deja la película es la de un farsante que en base a la explotación sexual de una de sus pupilas se hace con información que luego emplea en sus funciones y su supuesta videncia no son más que una serie de trucos realizados con artimañas y colaboración de terceros, sin embargo en esta supuesta biografía colateral hay numerosos errores como cuando afirma que no luchó en la gran guerra, o incluso las fechas de su muerte y los hechos finales de su vida ni siquiera cuadran.
Aún así estas dos películas dejan bien clara la visión que aún a día de hoy existe sobre el mago, los que creen que realmente tenía poderes y los que lo consideran un farsante que se aprovechó de los tiempos convulsos que le tocó vivir. En cuanto a biografías de Hanussen existen un par, una fue escrita por un profesor de la universidad de Berkeley Mel Gordon, y otra curiosamente escrita en España por el conocido crítico cinematográfico Jesús Palacios, un libro que tengo encargado para conocer la visión que de él nos ofrece nuestro paisano.
Los hechos que podemos considerar probados son los siguientes nació el 2 de junio de 1889 en Viena, su verdadero nombre era Herschel Steinschneider, su padre era judío y trabajaba en una sinagoga. En su juventud al parecer dejó embarazada a la propia sobrina del rabino de la sinagoga de Lemberg. Huyó entonces para evitar compromisos y represalias y acabó enrolado en un circo ambulante que viajaba por Centroeuropa y Rusia, allí hizo un poco de todo desde payaso, a tragasables pasando por vidente.
Durante la primera Guerra Mundial combatió del lado del ejército austro húngaro y fue aquí donde parecer surgir sus primeras dotes como visionario y persona de poderes hipnóticos. Un día convenció a un suicida que pretendía detonar una granada para que cambiase de idea. Finalizada la guerra comenzó lo que podríamos denominar su carrera se traslado a Praga y allí monto un pequeño gabinete de "orientación y videncia" en un antiguo barrio de Praga. Donde su fama y su prestigio fueron en aumento aunque también se vio envuelto en varios escándalos judiciales. A principios de los años treinta se instaló en Berlín y allí alcanzó su cénit, fundaría el llamado Palacio del Ocultismo en el número 16 de la Lietzebdelaburguerstrasse donde ejecutaba sus números de clarividencia e hipnotismo, local por el cual pasaron las más destacadas figuras del nacionalsocialismo atraídas por la figura de Hanussen. Mel Gordon en su libro afirma que entre 1932 y 1933 tuvo una docena de encuentros particulares con Hitler y Hanussen era "una estrella de rock antes de que existieran las estrellas de rock" que alimentaba "la voracidad de los alemanes de entreguerras por lo paranormal".
Hitler había reparado en el mago cuando, en marzo de 1932, en una de sus tantas publicaciones había confirmado, para un año más tarde, su llegada al poder. Muchos alemanes, para los cuales Hitler no era más que un "payaso megalomaníaco", se rieron de esta predicción. Sin embargo, en la reunión secreta, Hanussen habría hipnotizado a Hitler para después confirmarle su profecía.
Pero el hecho que marcaría el fin de Hanussen fue lo sucedido en la noche del 24 de febrero de 1933, en una reunión privada durante la inauguración formal de su Palacio del Ocultismo, importantes personajes de Berlín y varios dirigentes del partido nacionalsocialista vieron como Hanussen caía en trance y con voz quebrada vaticinaba un incendio monumental.
"La multitud... Una gran multitud en las calles... Todo un pueblo aclamando los desfiles de nuestros SS... Es de noche, desgarrada de fuego... Veo los reverberos iluminados, las luces de la alegría, la cruz en su vorágine de fuego... Es la llama de la liberación alemana, el fuego sobre las viejas servidumbres, el fuego que canta la gran victoria del partido... Ahora alcanza una gran casa... ¡Un palacio! Las llamas salen por las ventanas... Se extienden... Una cúpula pronto va a derrumbarse... ¡Es la cúpula del Reichstag que flamea en la noche!" Hanussen acababa de vaticinar el incendio del Reichstag el Parlamento alemán, incendio que se produciría el 27 de febrero y que sería el giro definitivo que permitió a los nazis hacerse con el poder absoluto en Alemania. Aquí es donde los historiadores y personas que analizan la figura de Hanussen muestran sus mayores discrepancias. Para unos es una muestra de sus poderes de clarividencia. Para otros simplemente sus buenas relaciones con altos círculos nazis le hacían conocer un plan premeditado de los nazis para incendiar el edificio del parlamento y hacerse con el poder total. Y en un ejercicio de soberbia y autocomplacencia se atrevió a hacerlo público.
Esto hecho desencadeno la alarma entre los círculos nazis y el propio Hitler incomodo por la última predicción. Así que Hanussen se convirtió en alguien peligroso. El formidable Palacio del Ocultismo, donde hacía sus presentaciones, quedó clausurado, y sus reuniones y conferencias fueron prohibidas.
En la noche del 24 de marzo de 1933, después de cambiar de domicilio varias veces por cuestiones de seguridad, Hanussen fue detenido por uniformados de la Gestapo. Unos días más tarde, el Volkischer Beobachter, en su edición del 8 de abril de 1933, insertaba una pequeña nota. En las afueras de Berlín, entre Baruth y Neuhrof, en un pequeño bosque de pinos, un grupo de leñadores acababa de descubrir el cadáver de un desconocido, parcialmente devorado por animales salvajes. La identificación judicial presumía que el cuerpo había pasado una semana en la maleza. Ningún documento permitía su identificación. Dos días más tarde, un empleado de Hanussen identificaba a su patrón y, aunque el informe del forense señalaba que el cadáver aparecía acribillado a balazos, la policía estableció que se trataba de un suicidio.
Hanussen la leyenda, dicen que su primer gran éxito sucedió en plena Gran Guerra, cuando luchaba en el ejército austrohúngaro. Un buen día salvo la vida de todo un escuadrón militar que estaba a punto de partida en un convoy ferroviario. Tirándose sobre las vías, Hanussen aplazó unos cuantos segundos la partida del tren a la vez que anunciaba una gran catástrofe. Efectivamente unos minutos después el puente por el que debía pasar el tren voló por los aires alcanzado por fuego enemigo. Después de la Gran Guerra y gracias a sus supuestos poderes se dedicó a una de las ocupaciones más extrañas que uno ha oído, a la repatriación de combatientes muertos en combate a los que era capaz de identificar en base a sus poderes, por una módica cantidad le hacía llegar los restos a las familias de los fallecidos. Se dice incluso que el nombre que adopto lo escogió de una cruz de madera cuando se dedicaba a esta ocupación. Como testimonio independiente de sus actividades tenemos el de Fanny Moser una experta alemana en parapsicología de gran prestigio que fundó en Suiza uno de los mejores centros europeos de estudio de este tipo de fenómenos y que desarrolló su actividad hasta su muerte en 1953. Para esta mujer Hanussen ciertamente era único como relata en su libro de 1935 “Der Okkultisme”. Ella asistió a varios de sus espectáculos con una mirada crítica y en su libro explica la rutina de su función, en una primera parte Hanussen era capaz de encontrar objetos escondidos de una persona que Hanussen cogía de la mano, búsqueda entre el público de personas de las que se le había dado un escrito en sobre cerrado. O experimentos de tipo grafológicos, basándose en una sola palabra escrita en un folio, Hanussen era capaz de definir la personalidad y las circunstancias vitales del escribiente. La segunda parte de su espectáculo era la clarividencia. Hanussen se sentaba y se ponía una venda negra sobre los ojos mientras sostenía un “gomboloy”, un rosario tibetano de cuentas de madera en la mano. Le formulaban preguntas escritas y orales. Una señora por ejemplo, le preguntó qué había sucedido cierto día por la mañana a las once en el cruce de la calle XI de Mónaco. Hanussen respondió lentamente y dio la descripción de un incidente automovilístico. Y así con varios miembros del público a los que era capaz cada noche de sorprender narrando hechos que sólo ellos parecían conocer. En ocasiones le presentaban objetos. Relojes, anillos, collares y él describía la historia de sus propietarios. La fama de Hanussen irá creciendo a la vez que su fortuna. Establecido definitivamente en el Berlín convulso de principios de los años treinta se hace íntimo amigo del conde Helldorf prefecto de la policía de Postdam y además jefe de las SA en Berlín. De aquí a frecuentar los círculos nazis solo media un paso, y el propio Hitler frecuento su gabinete particular.
Se dice que en diciembre de 1932 Hitler acudió a su gabinete astrológico en medio de una fase depresiva, el mago le trazó un horóscopo personal, significándole un inminente éxito. El 30 de enero de 1933 Hindenburg nombró canciller al líder del NSDAP para formar un gobierno de coalición y sacar al país hacia adelante. El horóscopo personal contenía más cosas, una arrolladora victoría electoral (predicción cumplida el 5 de marzo, de ese mismo años, cuando Hitler consiguió más de diecisiete millones de votos y para años después la perspectiva de una segunda Gran Guerra de la que Alemania saldría derrotada.
De Hanussen quedan dos libros el primero su autobiografía que desgraciadamente sólo llega hasta 1928. Nos narra sus días de juventud en el circo ambulante del señor Bellachini y los inicios de sus actividades esotéricas en Praga. Hasta llegar al juicio de Leitmeritz, donde había sido acusado de estafador y mentiroso, juicio que gana y que le proporcionó mayor fama y titulares en la prensa de la época.
El segundo libro es mucho más curioso es un libro que se extrajo de unas sesiones de videncia, Hanussen cayó en un trance hinóptico durane un espacio de siete horas entonces se le proporcionó un sobre cerrado y dentro la cuestión, como sería un viaje desde Berlín a Nueva York en el año 2500.
El vidente rompió a reír, explicando a continuación la causa de esta repentina reacción, no puedo describir la ciudad de Nueva York en el 2500, porque en ese momento ya no existirá. Debido a un uso incorrecto de una energía muy fuerte ¿la atómica?, la ciudad de Nueva York quedo destruida en el 2320. En el libro se habla de cohetes espaciales, de trasplantes de órganos, de la Unión europea... Este libro que se salvo de la quema milagrosamente fue escondido por la secretaria de Hanussen antes del registro de la Gestapo de las oficinas de Hanussen. En 1955 se lo remitio a Erika Jan Hanussen única hija del mago y en 1989 coincidiendo con el centenario del nacimiento del mago publicado en Italia. Eso si con un portada en la que aparece Klaus Maria Brandauer en lugar del propio Hanussen, cuestiones de marketing se supone.
Domingo 21 de octubre del 2007, te levantas y en un ritual de lo habitual entras en Internet, le echas una ojeada a las noticias del día y descubres una que te causa estupefacción: "Muere Juan Antonio Cebrián". La nota de prensa es la siguiente: "Ha fallecido Juan Antonio Cebrián de repente por culpa de un infarto traicionero a los 41 años de edad,una muerteque llegó esta tarde (20 de octubre) sin avisar, sin darle ocasión a Juan Antonio de despedirse de ustedes. La familia de los oyentes de Onda Cero y la familia de sus oyentes de La Rosa de los Vientos. Esta noche no va a haber Rosa de los Vientos porque se nos ha muerto el alma de este programa, el hombre que lo creó, lo inventó, lo hizo crecer y lo condujo con mano maestra hasta convertirlo en lo más hermoso que puede llegar a ser un espacio de radio: un programa de culto, una parte de la vida de cientos de miles de personas que escuchaban, admiraban y querían a Juan Antonio Cebrián. Su muerte nos ha dejado a todos perplejos y deja a nuestra cadena huérfana de una sus voces más genuinas, una voz que siempre tuvo el sello de esta casa, la impronta de Onda Cero.
No hace muchos meses le dedique un post a este periodista que comandaba uno de los mejores programas de radio de este país: “La Rosa de los Vientos”, uno nunca hubiera imaginado que el pasado sábado 15 de octubre sería el último programa que uno escuchaba a través de las descargas de Internet entre los temas tratados en ese último fin de semana del 14 y 15 de octubre, hablaron hasta de Héroes de Silencio, y Bunbury recomendando incluso el concierto de Héroes en Valencia, y luego por supuesto temas de Historia y ciencia la nueva profecía sobre el fin del mundo anunciada para el 21 de diciembre de 2012. La búsqueda devida inteligente con el novedoso proyecto ATA, los templarios y un largo etc. Aquí dejo el enlace a los últimos programas de “La Rosa de los Vientos”.
He de confesar que echaré de menos a este hombre por su calidad profesional y humana, un hombre serio que no cayó como otros en la demagogia y la pseudociencia.
Descanse en Paz.
Imaginaos que naces con una voz espléndida y con ganas de triunfar en el mundo de la música, desde luego tienes un gran tanto a tu favor, pero no es suficiente, necesitas algo más, llamémosle suerte o estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Este es un post escrito con cariño sobre un personaje que ya mencione de pasada en el post de Elvis Presley. Orion, cuyo nombre real era Jimmy Ellis nació en 1945 y tenía una voz prodigiosa, prácticamente idéntica a la de Elvis pero carecía del carisma, la belleza y sobre todo del talento musical de Elvis, y Rey ya había uno por lo tanto nadie quiere una fotocopia.
Comenzó su carrera musical con 19 años pero está no tuvo ningún éxito, en 1972 ficha por la Sun Records la casa discográfica donde Elvis había iniciado su carrera.
El dueño de la Sun Records Sheldon S. Singleton se queda maravillado por la similitud de su voz con la de Elvis y le ofrece grabar un par de versiones del Rey. Jimmy Ellis acepta, pero el éxito sigue sin llegar, aunque Singleton lo mantiene con contrato ligado a la Sun Records.
Pero todo cambio en agosto de 1977, nadie como los americanos para sacar partido de una desgracia basta cuatro elementos bien agitados, un poco de marketing y a triunfar. Elvis acaba de morir, poco después aparece publicada una novela de Gail Brewer Giorgio, sobre una estrella del rock que finge su muerte en su mansión de Tennesse para escapar de las presiones de la fama, el nombre del protagonista de esa novela es Orion.
Ante esto el avispado Singleton planea una estrategia de marketing buenísima, como que mucha gente no se quería creer en el fondo la muerte de Elvis, Singleton (el coronel Parker de nuestro Jimmy durante sus inicios como Orion), lanza a Jimmy Ellis como Orion jugando con la idea de que es el auténtico Elvis que simplemente había fingido su muerte.
Hay momentos delirantes como cuando el propio Jimmy Ellis llama a la autora de la novela y le dice que él es Elvis, pero que ahora a partir de ahora se llamará Orion. A lo que la buena señora le replica que su libro no es más que una ficción salida de su cabeza. Pero todo esto no deja de ser negocio y tanto la autora como Orion a través de entrevistas probablemente se aprovecharon de la situación.
Otro hecho muy gracioso esque Jimmy Ellis aka Orion no se parecía en exceso al Rey pero con imaginación todo se puede solucionar, un corte de pelo similar, unas patillas setenteras y una colección impagable de mascaras que tapen el verdadero rostro del karaokista de lujo y a ganar dinero.
Año 1979 Orion lanza su primer disco "Reborn" con portada censurada, el cantante misterioso levantándose de su ataúd, desde luego tiene un contenido un tanto necrofílico, a los pocos días la retiraron y pusieron a la venta de nuevo el disco con la portada que véis al lado, mucho más neutra.
Yo desde luego me quedo con la primera, seguirían un par de álbumes más de éxito, pero en 1981 en un concierto se le pudo ver el auténtico rostro y quizás ya sin el morbo de por medio o por el fin de la novedad, su carrera comenzó un declive imparable, a partir de 1983 prometió no ponerse nunca más la máscara. E iniciaba una nueva fase con su nombre real. Cuatro años después volvía a los escenarios con la máscara, su carrera como Jimmy Ellis no daba para comer. Y así durante bastantes años hizo conciertos esporádicos por Estados Unidos y lanzó once discos, en los cuales había algunas versiones del rey pero también muchos temas de cosecha propia. Quizás uno de los momentos más felices para este hombre fue cuando pudo tocar con algún miembro original de los Jordanaires la banda que acompañaba a Elvis, porque en el fondo como reconocía en alguna entrevista admiraba a Elvis y tuvo la suerte de tocar con parte de su banda, en una actuación recogida en un DVD.
Tengo que reconocer que no me gustan los que hacen karaoke, ni se aprovechan de la muerte de nadie, pero en cambio Orion acabo cayéndome bien, el hombre en las últimas entrevistas que dió reconocía su imposibilidad para triunfar en la música sino era haciendo su papel de Impersonator, pero reconociendo que lo disfrutaba, os recomiendo ir a su página Orionjimmyellis en un momento podéis escuchar ocho de los temas que grabó y tienes la sensación de escuchar al auténtico Rey.
Lo más triste de la historia es que este hombre y su mujer fueron asesinados un 12 de diciembre de 1998, por tres atracadores que asaltaron el supermercado que regentaba la familia Ellis, un final trágico para un hombre que tenía un don muy especial su voz que a la vez era su cruz.
Aquí queda una actuación de Orión y una serie de fotos posando con sus máscaras, incluso sale Paul Stanley con él, la contraportada de su disco más polémico y famoso Reborn y como merchandising el impagable reloj de Orion.